Una ciudadana china fue detenida en el aeropuerto de Guayaquil tras ser encontrada en posesión de 658 pepinos de mar en estado de conservación, una especie protegida cuya captura y comercialización están restringidas en Ecuador.
El operativo fue informado este 11 de junio por la Policía Nacional, a través de la Unidad Nacional de Investigación de Delitos Contra el Ambiente y la Naturaleza (Unidcan), que ejecutó las investigaciones y el decomiso de los especímenes.
Según las autoridades, la extranjera pretendía abordar un vuelo cuando fue interceptada por los agentes. Las indagaciones posteriores permitieron identificar la presunta participación de tres ciudadanos ecuatorianos, quienes habrían colaborado en la obtención y transporte de los animales.
Como parte del proceso investigativo, la Policía realizó un operativo en el sector de Mapasingue, en el norte de Guayaquil, donde fueron localizados los sospechosos vinculados al caso.
Los pepinos de mar son especies marinas protegidas debido a la presión que enfrentan por la sobrepesca y el tráfico ilegal. Su extracción no autorizada representa una amenaza para el equilibrio de los ecosistemas marinos, especialmente en zonas de alta biodiversidad como las Islas Galápagos.
De acuerdo con la legislación ecuatoriana, la captura, posesión, transporte o comercialización ilegal de especies protegidas constituye un delito contra la flora y fauna silvestres. El artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece penas de uno a tres años de prisión para quienes incurran en estas actividades.
Segundo caso reciente de tráfico de fauna
La detención ocurre apenas 22 días después de otro caso registrado en el aeropuerto de Guayaquil. En esa ocasión, tres ciudadanos tailandeses fueron arrestados cuando intentaban salir del país con 12 iguanas marinas de Galápagos ocultas en su equipaje.
Según información del Ministerio del Ambiente, los extranjeros tenían previsto viajar hacia Ámsterdam. Durante la audiencia de flagrancia, argumentaron que desconocían que estaba prohibido transportar estos animales fuera del Ecuador.
Las cifras reflejan una preocupación creciente para las autoridades. Datos de la Fiscalía General del Estado señalan que entre enero y abril de 2026 se registraron 24 denuncias relacionadas con delitos contra la flora y fauna silvestres en el país.
Galápagos concentra el mayor número de casos reportados durante este período, con siete denuncias. Desde 2019, la Fiscalía ha contabilizado 849 denuncias por este tipo de delitos a escala nacional.
Las autoridades mantienen las investigaciones para determinar el destino final de los pepinos de mar y establecer el grado de participación de las personas involucradas en este nuevo caso de tráfico de especies protegidas.
