Los usuarios del transporte público en Quito ya tienen una respuesta sobre una de las principales inquietudes del año: el precio del pasaje no aumentará durante 2026.
Así lo confirmó el secretario de Movilidad del Municipio de Quito, Alex Pérez, quien aseguró que la tarifa general se mantendrá en USD 0,35 y que la tarifa preferencial continuará en USD 0,17 para los grupos beneficiarios.
La decisión llega en medio del debate sobre la sostenibilidad financiera del sistema de transporte y el impacto que ha generado el incremento en los costos operativos de las unidades.
¿Por qué no subirá el pasaje en 2026?
Según explicó la Secretaría de Movilidad, el Municipio realizó un análisis técnico y financiero para evaluar la situación del sistema de transporte público.
El estudio tomó en cuenta factores como el aumento del precio del diésel y la eliminación de la compensación económica que el Gobierno Nacional otorgaba hasta mayo de 2026.
De acuerdo con las estimaciones municipales, cada unidad de transporte requeriría aproximadamente USD 8.000 adicionales para mantener el equilibrio financiero del sistema sin afectar la operación.
Pese a ello, las autoridades resolvieron mantener la tarifa actual durante todo el año.
¿Podría aumentar el pasaje en 2027?
Aunque el valor se mantendrá estable durante 2026, el debate sobre una futura actualización tarifaria continúa abierto.
Las autoridades recordaron que cualquier modificación deberá ser discutida y aprobada por el Concejo Metropolitano mediante una ordenanza.
Por esta razón, cualquier eventual ajuste no podría aplicarse antes de 2027.
Dentro de las propuestas analizadas figura la posibilidad de que la tarifa base del transporte convencional pase de USD 0,35 a USD 0,40.
Sin embargo, esa medida aún no ha sido aprobada.
La apuesta del Municipio para mejorar el transporte
Paralelamente al debate tarifario, el Municipio impulsa varios proyectos orientados a modernizar el sistema de movilidad de la ciudad.
Entre ellos destaca la implementación del Sistema Integrado de Recaudo (SIR), una plataforma tecnológica que permitirá mejorar el control, la fiscalización y el monitoreo de las unidades de transporte.
Las autoridades aseguran que esta herramienta facilitará el seguimiento de aspectos como:
- Identificación de conductores.
- Estado de licencias profesionales.
- Control de velocidad.
- Cumplimiento de rutas.
- Supervisión operativa de las unidades.
La calidad del servicio sigue siendo una prioridad
Alex Pérez sostuvo que el Municipio busca equilibrar dos objetivos fundamentales: mantener una tarifa socialmente accesible y garantizar la sostenibilidad financiera del sistema.
No obstante, reconoció que los usuarios exigen mejoras en la calidad del servicio.
Por ello, las nuevas herramientas tecnológicas estarán orientadas a fortalecer los controles y elevar los estándares de operación del transporte público.
¿Qué ocurrirá con la tarifa de los buses eléctricos?
Uno de los temas que ha generado dudas entre los usuarios es el valor del pasaje para las unidades eléctricas.
La Secretaría de Movilidad aclaró que la tarifa de USD 0,45 para buses eléctricos no es una medida nueva.
Este valor ya forma parte del régimen tarifario metropolitano aprobado en años anteriores y se mantiene vigente dentro de la normativa actual.
La tarifa diferenciada fue creada para incentivar la incorporación de tecnologías de bajas emisiones y promover procesos de movilidad sostenible en la capital.
Actualmente, el esquema contempla:
- USD 0,35 para el transporte urbano convencional.
- USD 0,45 para buses eléctricos y otras tecnologías de baja emisión certificadas técnicamente.
Por lo tanto, la propuesta de reforma analizada para 2027 modificaría únicamente la tarifa del sistema convencional, mientras que el valor de los buses eléctricos permanecería sin cambios.
Lo que deben saber los usuarios
Por ahora, los quiteños continuarán pagando USD 0,35 por viaje durante todo 2026.
La decisión busca evitar un impacto inmediato en la economía de los usuarios mientras el Municipio avanza en proyectos de modernización y analiza mecanismos que permitan garantizar la sostenibilidad del sistema de transporte en los próximos años.
