El próximo 13 de mayo iniciarán las mesas de trabajo entre el Municipio de Quito y los representantes del transporte convencional, en ese contexto, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, fue enfático en recalcar la posición de la administración.
Frente a la propuesta de elevar el precio del pasaje, el alcalde fue contundente. “Tengo la obligación de velar por los intereses de las mayorías y eso es no golpearle el bolsillo y recibir mejor atención. Yo llego con mis dos consignas absolutamente claras: pretensiones de 0,65 o 0,70 centavos no las aceptaré ni loco. Y si no hay mejora, no aceptaré ni un centavo de incremento”.
Sobre la mesa técnica, Muñoz expresó que «ellos están en su derecho de comentarnos sus problemas, pero yo tengo la obligación de proteger los intereses de los quiteños".
Mejorar la calidad
El alcalde insistió en que el debate no puede centrarse únicamente en el valor del pasaje, sino en la transformación integral del sistema de movilidad.
“Una cosa fundamental, la gente está absolutamente molesta por el tipo de servicio que recibe. No recibe un servicio de calidad. Entonces ¿con qué cara queremos tener una mejora en la tarifa, si no tenemos mejora en el servicio?”, manifestó.
Explicó que Quito avanza con la modernización del transporte a un 70% y cuenta con herramientas que antes de su administración no existían, como el Sistema Integrado de Recaudo (SIR), la nueva flota eléctrica del Trolebús y la operación del Metro de Quito.
“¿Saben cuánto está ahorrando la ciudad en este momento con los 60 trolebuses? Este dato lo revisé hace dos meses y el dato era USD 10 millones. Porque además justo empezaron a funcionar cuando subió el precio del diésel”, destacó el alcalde Muñoz.
Modernizar el transporte
En ese sentido, insistió en que el sector debe avanzar hacia la movilidad eléctrica, al recordar que Quito ya cuenta con una tarifa diferenciada para buses eléctricos establecida en la Ordenanza 017, que fija una tarifa de 0,35 centavos para el bus convencional y de 0,45 centavos para el bus eléctrico.
“Deberían ellos también comprometerse con una visión un poco más empresarial. El bus eléctrico, por ejemplo, es cierto que es más caro en la inversión inicial, pero muchísimo más barato en el mantenimiento, ya no hay gasto en diésel y hay mejor tarifa”, recalcó.
