El Ministerio de Educación emitió una aclaración oficial sobre el uso de teléfonos celulares en instituciones educativas, tras la confusión generada por la reciente normativa que regula estos dispositivos en el sistema escolar.
La disposición, contenida en el Acuerdo Nro. MINEDEC-2026-00016-A, establece límites claros para estudiantes de todos los niveles, con el objetivo de mejorar el ambiente académico y reducir distracciones en el aula.
Prohibición en clases, pero no total
Según la entidad, los estudiantes de educación inicial y básica no podrán usar celulares durante la jornada escolar.
Sin embargo, se enfatizó que esto no significa una prohibición absoluta.
Los alumnos sí podrán llevar sus dispositivos al plantel, siempre que permanezcan apagados y guardados durante las clases.
Esta medida busca permitir la comunicación con sus familias antes y después de la jornada, especialmente por temas de seguridad.
Uso limitado en bachillerato
En el nivel de bachillerato, la normativa contempla ciertas excepciones. Los celulares podrán utilizarse únicamente cuando formen parte de actividades pedagógicas previamente planificadas por el docente.
Es decir, su uso estará restringido a fines educativos, como investigación o apoyo académico, descartando completamente su uso recreativo dentro de las aulas.
Sustento legal y responsabilidad
El Ministerio explicó que esta regulación se basa en el artículo 226 de la Constitución, que obliga a las instituciones públicas a garantizar derechos y coordinar acciones para el bienestar ciudadano.
Además, las instituciones educativas deberán adaptar sus reglamentos internos y aplicar medidas disciplinarias en caso de incumplimiento.
Otro punto clave es que la responsabilidad sobre los dispositivos recae exclusivamente en los estudiantes y sus representantes.
Es decir, los planteles no responderán por pérdidas, robos o daños.
La normativa también contempla casos especiales. Estudiantes con condiciones médicas o situaciones particulares podrán usar celulares, siempre que exista justificación documentada.
Estas excepciones deberán ser aprobadas por las autoridades de cada institución.
Protección de la privacidad
Uno de los aspectos más estrictos del reglamento es el relacionado con la privacidad.
Está completamente prohibido grabar, fotografiar o difundir contenido de compañeros o docentes sin autorización.
Esta medida busca prevenir casos de ciberacoso y proteger la integridad de la comunidad educativa.
El Gobierno Nacional apunta a que la tecnología sea una herramienta educativa y no un elemento de distracción o conflicto dentro de las aulas.
Con esta aclaración, se espera que padres, estudiantes y docentes comprendan el alcance real de la normativa y eviten interpretaciones erróneas.
