Meta ha dejado claro que su ecosistema entra en una nueva etapa. La compañía planea integrar suscripciones de pago en varias de sus aplicaciones y WhatsApp será una de las más afectadas por este cambio. La promesa: herramientas exclusivas impulsadas por inteligencia artificial y mayor personalización. El costo: convivir con anuncios… o pagar para desaparecerlos.
Las primeras señales llegan desde una beta reciente de WhatsApp para Android, donde ya se detectaron referencias a un plan de suscripción opcional el cuál, según lo filtrado, costará cerca de USD 4.99, pero esto depende del país.
Según la información filtrada, el acceso no será inmediato, ya que Meta implementaría un sistema de lista de espera. Los usuarios seleccionados recibirán una notificación para aceptar o rechazar el plan cuando esté disponible.

¿Qué incluiría la suscripción de WhatsApp?
Quienes decidan pagar tendrían acceso a funciones que hoy no existen en la versión gratuita. Entre los beneficios previstos se encuentran temas visuales exclusivos, nuevos tonos de notificación, paquetes especiales de stickers y una mayor capacidad para anclar conversaciones importantes. Además, el atractivo principal sería la eliminación total de los anuncios, que llegarán inevitablemente a quienes no se suscriban.
Otro cambio llamativo será la personalización del icono de la aplicación. WhatsApp permitiría dejar atrás su clásico color verde para elegir otras variantes, una función que recuerda a versiones modificadas no oficiales que muchos usuarios de Android conocieron hace años.

La publicidad: la gran incógnita
Meta aún no ha mostrado cómo se integrarán los anuncios dentro de WhatsApp, pero todo apunta a un modelo similar al de Instagram y Facebook. Es decir, anuncios intercalados entre estados o historias, que podrían saltarse tras unos segundos los cuales ya aparecen en varios dispositivos.

Un regreso al pasado, pero con otro contexto
No es la primera vez que WhatsApp intenta monetizar a sus usuarios. En sus inicios, la app exigía un pequeño pago anual para seguir funcionando. Hoy el escenario es muy distinto: hay alternativas gratuitas, más competencia y un cansancio generalizado frente a los pagos recurrentes.
Meta parece decidida a avanzar. El desarrollo del sistema está prácticamente listo y su despliegue podría comenzar en cualquier momento. Queda por ver si la versión de pago realmente ofrece algo que justifique el costo o si será otro experimento más en la era de las suscripciones.
Una mejora largamente esperada sigue pendiente, sobre todo en iPhone: iniciar sesión con más de una cuenta, algo que Android ya permite. La gran pregunta es si Meta reservará esta función para los usuarios de pago.
