Las emergencias pueden ocurrir en cualquier momento y, en muchos casos, obligar a las personas a salir rápidamente de sus viviendas. Por eso, tener preparada una mochila de emergencia permite contar con artículos básicos y reducir el tiempo de reacción ante una eventualidad.
Según la información difundida por el Municipio de Quito, esta mochila debe contener suministros básicos para atender necesidades de alimentación, hidratación, primeros auxilios, higiene y comunicación.
¿Qué debe llevar una mochila de emergencia?
Entre los principales elementos que se recomienda tener están:
- Agua, en envases seguros y fáciles de transportar.
- Alimentos no perecederos, que no necesiten refrigeración.
- Botiquín de primeros auxilios, con vendas, alcohol, algodón, tijeras, guantes desechables y otros implementos básicos.
- Linterna con pilas, para disponer de iluminación en caso de un corte de energía.
- Radio portátil, para mantenerse informado mediante comunicados y noticias oficiales.
- Velas y fósforos.
- Mascarillas y gafas, que pueden ayudar a protegerse del polvo, humo y otras partículas.
- Artículos de higiene personal, como jabón y papel higiénico.
- Documentos personales o copias de documentos importantes, protegidos de la humedad.

También es recomendable adaptar el contenido a las necesidades específicas de cada familia, considerando, por ejemplo, medicamentos de uso habitual, artículos para niños, adultos mayores o mascotas, cuando corresponda.
¿Dónde es mejor ubicar la mochila de emergencia?
Preparar la mochila es solo una parte de la prevención. El lugar donde se la guarda también es importante.
La recomendación es mantenerla en un sitio visible, accesible y de fácil alcance, preferiblemente cerca de la puerta principal o de una salida segura de la vivienda. De esta manera, podrá ser tomada rápidamente en caso de que sea necesario evacuar.
Si la puerta principal no es un sitio adecuado, puede ubicarse cerca de otra salida segura o en una zona común de la vivienda por la que los integrantes de la familia transiten con frecuencia.
¿Qué lugares conviene evitar?
La mochila no debería permanecer escondida en lugares donde sea difícil encontrarla o retirarla rápidamente. Por ejemplo:
- Dentro de un clóset profundo.
- Debajo de la cama o detrás de muebles pesados.
- En la parte alta de un armario.
- En un espacio que pueda quedar bloqueado durante un sismo.
- Cerca de ventanas, vidrios u objetos que puedan caer.
- En el garaje si para llegar hasta ella es necesario atravesar zonas que podrían quedar obstruidas.
La ubicación de la mochila debe ser conocida por todos los integrantes del hogar. No sirve de mucho tenerla preparada si nadie sabe dónde encontrarla cuando ocurre una emergencia.
¿Por qué es importante tener una mochila de emergencia?
Contar con estos suministros permite afrontar de mejor manera las primeras horas de una emergencia, especialmente cuando el acceso a servicios básicos puede verse temporalmente afectado.

La prevención comienza antes de que ocurra el evento. Preparar la mochila, definir una ruta de evacuación y establecer un punto de encuentro familiar son medidas sencillas que pueden facilitar la respuesta ante una emergencia.






