En un barrio residencial del sector de La Y, al norte de Quito, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) clausuró un establecimiento clandestino que funcionaba bajo la fachada de un spa, en una vivienda adaptada para esta actividad.
Según la información previo a la intervención, la presunta casa de citas se promocionaba mediante aplicaciones de mensajería instantánea y ofrecía supuestos masajes tántricos, cuyos costos variaban entre USD 20 y USD 80. Estos servicios, de acuerdo con lo levantado en el lugar, habrían incluido encuentros sexuales al finalizar la atención.
“En los primeros seis meses de 2026, hemos clausurado 21 establecimientos de este tipo, alcanzando ya el 75% de todas las clausuras registradas el año pasado a clubes nocturnos, cabarets, casas de citas, prostíbulos, entre otros”, señaló Gustavo Chiriboga M., supervisor metropolitano de la AMC.
Chiriboga recordó que, entre las causas más frecuentes de clausura en este tipo de establecimientos, constan el funcionamiento clandestino, condiciones insalubres, expendio o consumo de sustancias sujetas a fiscalización y actividades económicas no autorizadas.
De acuerdo con el Código Municipal, los responsables de estos negocios, al tratarse de actividades consideradas dentro de la categoría III, podrían enfrentar sanciones de hasta 15 salarios básicos unificados, es decir, multas que superan los USD 7.000.
La AMC recordó a la ciudadanía que este tipo de actividades no solo incumplen la normativa municipal, sino que también pueden afectar la seguridad, la convivencia y la tranquilidad de los barrios.
