La desaparición de Mariela Campos continúa generando interrogantes en Argentina. La mujer, madre de dos hijos y una de las testigos fundamentales para la condena del pastor evangélico Baldomiro Runge por abuso sexual de menores, fue vista por última vez en septiembre de 2024 en la provincia de Misiones.
Desde entonces, no se conoce su paradero.
El caso volvió a cobrar notoriedad debido al papel que desempeñó Mariela durante el proceso judicial que terminó con la condena de Runge a 18 años de prisión por abusar sexualmente de menores que permanecían bajo su cuidado en el Hogar Esperanza de San Vicente.
Según los antecedentes del caso, Mariela fue una de las víctimas que denunció los abusos y su testimonio fue considerado una pieza clave durante el juicio.
La investigación por su desaparición también ha estado marcada por interrogantes. La primera denuncia no fue presentada por su esposo, sino por una amiga que reside en Comodoro Rivadavia y que alertó a las autoridades tras perder contacto con ella. Días después, el esposo formalizó la denuncia en Misiones.

De acuerdo con medios argentinos, familiares y allegados han cuestionado el tiempo que transcurrió antes de que se reportara oficialmente la desaparición y han señalado inconsistencias en algunas de las versiones entregadas durante las primeras diligencias.
La causa pasó al ámbito federal bajo la figura de averiguación de delito, dentro de una investigación que contempla la posibilidad de trata de personas. Sin embargo, hasta el momento no se han reportado avances significativos ni se conoce el paradero de la mujer.
Durante el juicio contra Baldomiro Runge, Mariela relató los abusos que aseguró haber sufrido cuando permanecía en el Hogar Esperanza. Su testimonio fue considerado determinante para sustentar la acusación que concluyó con la sentencia condenatoria.
A casi dos años de su desaparición, familiares, amigos y organizaciones sociales continúan exigiendo respuestas sobre el caso y piden que las investigaciones permitan establecer qué ocurrió con la mujer.
Las autoridades mantienen vigente su búsqueda y solicitan que cualquier información sobre su ubicación sea reportada a los organismos competentes.
