Se mordía el labio cada vez que estaba estresada y jamás imaginó lo que descubrirían los médicos. Lo que parecía una simple lesión terminó convirtiéndose en semanas de incertidumbre, consultas médicas y una biopsia que reveló un diagnóstico inesperado: tenía sífilis. La joven de 23 años decidió contar su historia para alertar sobre una enfermedad que sigue aumentando y que muchas personas desconocen.

Una herida que preocupó
Todo comenzó a principios de abril, cuando Shadia notó una pequeña ampolla en el labio después de morderse repetidamente la zona. Aunque estaba acostumbrada a hacerlo cuando atravesaba momentos de ansiedad, esta vez la herida no cicatrizó como esperaba.

Al contrario, la lesión comenzó a crecer y a causarle molestias cada vez más intensas. Preocupada, decidió acudir a un centro médico donde recibió un diagnóstico preliminar de herpes labial. Los especialistas le recetaron una crema para tratar la supuesta infección y la enviaron de regreso a casa. Sin embargo, las semanas pasaron y el problema continuó empeorando.
El tratamiento no funcionaba
Ante la falta de mejoría, la joven buscó una segunda opinión médica. En esta ocasión le indicaron el mismo diagnóstico y reemplazaron la crema por medicamentos orales.
Pese al tratamiento, la lesión seguía presente y el dolor aumentaba, especialmente cuando estaba expuesta al frío.
Fue entonces cuando su padre decidió intervenir y la puso en contacto con un cirujano maxilofacial, quien consideró necesario realizar estudios más profundos. El especialista ordenó análisis de sangre y una biopsia para determinar qué estaba ocurriendo realmente.
El diagnóstico inesperado
La respuesta llegó días después y fue completamente distinta a lo que imaginaba.
Los exámenes confirmaron que tenía sífilis, una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum.

“Me quedé en blanco. Pensé que me iba a morir”, recordó la joven sobre el momento en que recibió la noticia.
Aunque el diagnóstico la dejó en shock, los médicos le explicaron que la enfermedad podía tratarse y curarse completamente si seguía el procedimiento adecuado. Actualmente recibe un tratamiento basado en penicilina y controles médicos periódicos para confirmar la eliminación de la bacteria.
Su mensaje de prevención
Tras recibir el diagnóstico, Shadia decidió contar su historia en redes sociales para concienciar sobre las enfermedades de transmisión sexual y la importancia de acudir al médico ante cualquier síntoma inusual.
La publicación se viralizó y recibió mensajes de personas que desconocían los síntomas de la sífilis o habían vivido experiencias similares. Para la joven, todavía existe una gran falta de información sobre salud sexual y prevención.
“Nadie está exento. Hay que hablar más de esto y perder el miedo a hacerse chequeos”, concluyó.
