Un trabajador con más de dos décadas de antigüedad en una empresa de Murcia, España, fue despedido después de que un detective privado lo grabara participando en carreras de montaña mientras se encontraba bajo licencia médica.
Sin embargo, el caso terminó en los tribunales y la Justicia concluyó que las actividades realizadas por el empleado no afectaban la recuperación de la lesión que había motivado su incapacidad temporal, por lo que declaró improcedente el despido.
Todo comenzó con un accidente laboral
Según la resolución judicial, el trabajador sufrió una caída mientras cumplía sus funciones laborales, lo que le provocó la rotura del tendón del pulgar de la mano derecha.
La lesión obligó a una intervención quirúrgica y a un período de recuperación bajo licencia médica.
Durante ese tiempo, la empresa comenzó a sospechar sobre el estado de salud del empleado y decidió contratar a un detective privado para vigilar sus actividades.
Lo encontraron corriendo carreras de montaña
El informe presentado por el investigador privado señalaba que el trabajador había participado en seis competencias de trail running con recorridos de entre 5 y 17 kilómetros.
Además, indicaba que acudía regularmente al gimnasio, conducía vehículos y colaboraba en actividades comunitarias.
Con esos antecedentes, la empresa resolvió despedirlo el 11 de enero de 2024.
La compañía argumentó una supuesta falta de buena fe, abuso de confianza y una prolongación fraudulenta de la incapacidad médica.
Los jueces no encontraron fraude
El trabajador decidió impugnar la decisión ante la Justicia.
Tras analizar el caso, el tribunal concluyó que la lesión se encontraba localizada en el pulgar de la mano derecha y que las actividades deportivas observadas no demostraban por sí mismas un perjuicio para el proceso de recuperación.
Los magistrados también señalaron que la empresa no logró probar que el empleado hubiera extendido de manera fraudulenta su licencia médica.
Incluso las imágenes grabadas en el gimnasio no fueron consideradas suficientes para justificar la terminación de la relación laboral.
Empresa deberá reincorporarlo o pagarle una indemnización
La empresa apeló la sentencia inicial, pero el Tribunal Superior de Justicia de Murcia confirmó el fallo y declaró improcedente el despido.
Como consecuencia, la compañía deberá escoger entre reincorporar al trabajador a su puesto o pagarle una indemnización cercana a los USD 47.000.
La resolución establece que las pruebas presentadas no demostraron una conducta incompatible con la recuperación médica ni justificaron la desvinculación del empleado.
El caso ha generado debate en España sobre los límites de las actividades que una persona puede realizar mientras se encuentra bajo licencia médica y sobre la necesidad de demostrar de forma objetiva que dichas acciones afectan el proceso de recuperación.
