La piloto australiana Renee Gracie volvió a ser protagonista del automovilismo internacional tras conseguir una victoria histórica en las GT World Series Australia, disputadas en Queensland. Su triunfo no solo representa un logro deportivo, sino también el punto más alto de su regreso a las pistas luego de una etapa alejada de la competencia profesional.
Victoria histórica en Queensland
El resultado se produjo en la primera de las dos carreras del fin de semana. Gracie partió desde la segunda posición y logró superar en pista a su rival George King, entregando el auto en primer lugar a su compañero Will Davison.
Davison mantuvo el liderazgo hasta el final de la competencia, asegurando la victoria con una ventaja de casi cuatro segundos sobre el segundo lugar.
Este resultado convirtió a Gracie en la primera mujer australiana en lograr una victoria absoluta en la categoría Pro-Am, un hito destacado dentro del automovilismo del país.
Un regreso marcado por el esfuerzo
Gracie regresó a la competición tras varios años fuera del automovilismo profesional. Durante su pausa deportiva, financió su retorno a las pistas a través de su actividad en OnlyFans, lo que le permitió sostener económicamente su carrera.
La piloto ya había anunciado su intención de volver a competir en 2020, y tras un proceso progresivo, retomó su trayectoria hasta consolidarse nuevamente en el circuito.
Su etapa fuera del automovilismo estuvo marcada por cambios personales y financieros que, según ha señalado, le permitieron obtener estabilidad para regresar a su verdadera pasión.
Además, resaltó que este logro representa no solo una victoria deportiva, sino también la culminación de años de trabajo, disciplina y reinvención personal.
