La muerte de la activista polaca Mónica Martyna Koniuszek, conocida en Santa Elena como Monika Silva, tomó un nuevo giro tras conocerse que los resultados de la autopsia apuntarían a una muerte violenta y no a un suicidio, como se planteó inicialmente.
Organizaciones sociales que acompañan a la familia sostienen que Monika fue asesinada y piden que la investigación no descarte un posible femicidio ni una posible relación con las denuncias públicas que realizó antes de su muerte.
“Monika advirtió que su vida estaba siendo amenazada”, señaló Lita Martínez, directora ejecutiva del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam), durante una rueda de prensa.
Autopsia apuntaría a una muerte violenta
De acuerdo con información conocida por los familiares y organizaciones que acompañan el caso, la pericia médico-legal habría descartado la hipótesis de suicidio.
Entre los hallazgos mencionados dentro del proceso consta una posible fractura del hueso hioides, un elemento que deberá ser valorado por Fiscalía dentro de la investigación penal.
Con estos resultados, los familiares esperan que las autoridades aceleren las diligencias y determinen responsabilidades.
Cuestionan la hipótesis inicial de suicidio
La muerte de Monika Silva generó cuestionamientos luego de que, antes de un pronunciamiento formal de Fiscalía, se planteara públicamente la posibilidad de un suicidio.
Cepam y el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) rechazaron esa hipótesis y pidieron que se investiguen todas las líneas posibles, incluido el femicidio y el contexto de amenazas que la activista habría denunciado.
Ambas organizaciones anunciaron que acompañarán a la familia durante el proceso judicial.
Hallada sin vida en Montañita
Monika Silva fue encontrada muerta el lunes 8 de junio en su vivienda ubicada en Montañita, provincia de Santa Elena.
La mujer tenía 41 años, era madre de dos hijas y administraba un hostal en el sector El Tigrillo.
Según información preliminar levantada en la escena, entre los indicios constaban una cuerda, un cuchillo y un teléfono celular. El cuerpo presentaba un surco a la altura del cuello.
Su activismo y denuncias públicas
Monika Silva era reconocida en Santa Elena por su activismo comunitario y por amplificar denuncias relacionadas con presuntos actos de corrupción y gestión pública en la provincia.
En redes sociales cuestionó a autoridades locales y provinciales, lo que derivó en procesos judiciales por presunta calumnia.
Organizaciones de derechos humanos consideran que ese contexto debe ser tomado en cuenta dentro de la investigación.
El caso también es seguido desde Polonia
El caso también ha generado interés internacional. Autoridades polacas mantienen contacto con representantes consulares y preparan requerimientos de asistencia jurídica internacional para acceder a información del expediente en Ecuador.
Además, está prevista una coordinación entre fiscales ecuatorianos y polacos para revisar las diligencias ejecutadas hasta el momento.
Homenaje en Montañita
En Montañita, integrantes de la comunidad preparan un homenaje en memoria de Monika Silva, con la presentación de un mural en su honor.
Habitantes del sector El Tigrillo también han propuesto que una calle lleve su nombre, como símbolo de reconocimiento a su vínculo con la comunidad y a la exigencia de justicia.
