La estructura criminal de Los Choneros recibió uno de los golpes más importantes de los últimos años. Javier Macías Villamar, conocido como “Javi” y considerado una de las principales figuras de mando de la organización, llegó este jueves a Ecuador tras ser expulsado de Colombia y fue trasladado inmediatamente a una prisión de máxima seguridad.
La captura ocurre en medio de la ofensiva que mantiene el Gobierno ecuatoriano contra las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico y la violencia que golpea al país.
¿Quién es Javier Macías Villamar?
Javier Macías Villamar es hermano de José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, máximo líder de Los Choneros y uno de los criminales más notorios de Ecuador.
Las autoridades ecuatorianas lo consideran una pieza clave dentro de la estructura de la organización y aseguran que asumió funciones de liderazgo mientras Fito permanecía oculto antes de ser recapturado y posteriormente extraditado a Estados Unidos.
Su nombre también aparece dentro de investigaciones por presunto lavado de activos, un caso que involucra a varios integrantes del círculo familiar más cercano al líder criminal.
La captura en Colombia y la alerta de Interpol
“Javi” fue detenido en Bogotá durante un operativo coordinado entre las fuerzas de seguridad de Ecuador y Colombia.
Sobre él pesaba una alerta roja de Interpol, lo que permitió activar los mecanismos internacionales para su localización y posterior entrega a las autoridades ecuatorianas.
Según información oficial, residía en territorio colombiano utilizando una identidad diferente y documentación de ese país, lo que habría facilitado que permaneciera fuera del radar de las autoridades durante un tiempo.
Traslado a la Cárcel del Encuentro
Tras arribar a Guayaquil, Javier Macías fue llevado a la denominada Cárcel del Encuentro, uno de los centros penitenciarios de máxima seguridad impulsados por el presidente Daniel Noboa dentro de su estrategia para enfrentar al crimen organizado.
En este complejo permanecen recluidos líderes criminales, así como otras figuras procesadas por distintos casos judiciales de alto perfil.
Las autoridades confirmaron que permanecerá en ese centro mientras avanzan los procesos judiciales pendientes en Ecuador y se concreta su eventual extradición hacia Estados Unidos.
Espera ser extraditado por presuntos delitos de narcotráfico
La Justicia estadounidense también mantiene interés en el caso de Javier Macías.
De acuerdo con las autoridades ecuatorianas, enfrentaría cargos relacionados con presunto narcotráfico y otros delitos asociados al crimen organizado transnacional, similares a los que enfrenta su hermano Fito ante una corte federal de Nueva York.
La captura de “Javi” representa un nuevo paso dentro de la cooperación internacional para perseguir a las estructuras criminales que operan entre varios países de la región.
Un proceso judicial pendiente por lavado de activos
Además de los procesos relacionados con crimen organizado, Javier Macías deberá responder ante la Justicia ecuatoriana por una investigación de presunto lavado de activos.
La Fiscalía sostiene que varios familiares y allegados de Fito habrían participado en una red que movilizó más de 25 millones de dólares provenientes, presuntamente, de actividades ilícitas.
El juicio en contra de Macías había quedado suspendido debido a su condición de prófugo. Ahora, con su regreso al país, el proceso podrá reactivarse.
¿Qué significa esta captura para Los Choneros?
La detención de Javier Macías llega en un momento clave para el futuro de Los Choneros.
Desde el Gobierno se ha insistido en que la organización ha sufrido golpes consecutivos con la captura de sus principales operadores y la extradición de figuras de alto rango.
Las autoridades sostienen que la salida de “Javi” de la estructura criminal debilita significativamente la capacidad de mando de la organización, considerada una de las más antiguas y poderosas de Ecuador.
Mientras tanto, Los Choneros continúan en la lista de grupos catalogados como organizaciones terroristas por parte del Gobierno ecuatoriano, una clasificación que también ha sido adoptada por otros países en el marco de la lucha regional contra el crimen organizado.
