La muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, la estudiante de 21 años que falleció durante una actividad de puenting en Brasil, continúa generando repercusiones.
Esta vez, la controversia se trasladó a las redes sociales, donde varios usuarios difundieron mensajes ofensivos y degradantes sobre la joven después de conocerse la tragedia.
Ante esta situación, la diputada brasileña Erika Hilton presentó una denuncia ante la Policía Federal para que se investiguen perfiles que, presuntamente, promovían contenidos relacionados con la profanación del cadáver, violencia sexual y otras expresiones consideradas delictivas.
Denuncian mensajes ofensivos tras la muerte de la joven
La legisladora expresó su rechazo a las publicaciones que comenzaron a circular en distintas plataformas digitales luego de que se conociera el fallecimiento de Maria Eduarda.
Según indicó, algunos usuarios llegaron a compartir mensajes como:
“Hoy hay fiesta en la morgue”.
La frase, según denunció la parlamentaria, hacía referencia a prácticas de necrofilia y generó una ola de indignación en Brasil.
La denuncia busca determinar responsabilidades sobre quienes difundieron o promovieron este tipo de contenido en internet.
“Esto es misoginia y es un delito”
Erika Hilton, presidenta de la Comisión de Defensa de los Derechos de la Mujer de la Cámara de Diputados de Brasil, sostuvo que este tipo de publicaciones no pueden ser consideradas simples comentarios en redes sociales.
“Esto es misoginia, esto es incitación y esto es un delito. Un delito cometido en línea, y la responsabilidad de investigarlo recae en la Policía Federal”.
La legisladora aseguró que los mensajes representan una forma de violencia digital contra las mujeres y pidió que las autoridades identifiquen a los responsables.
Críticas a las grandes plataformas tecnológicas
Además de denunciar a los perfiles involucrados, Hilton también cuestionó el papel de las grandes empresas tecnológicas en la moderación de contenidos.
La parlamentaria sostuvo que las plataformas deben reforzar los mecanismos para detectar y eliminar publicaciones que promuevan violencia, odio o conductas ilícitas.
“No podemos permitir que la falta de moderación y responsabilidad de las grandes empresas tecnológicas, que obtienen miles de millones de dólares en ganancias, siga normalizando tantos horrores”.
El origen de la polémica
Tras la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, varias fotografías de la joven comenzaron a circular en redes sociales.
Algunas de las imágenes la mostraban realizando actividades deportivas y entrenamientos en gimnasios.
A partir de estas publicaciones, algunos usuarios realizaron comentarios considerados ofensivos y denigrantes, lo que motivó la reacción de organizaciones, activistas y representantes políticos.
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa la discusión sobre los límites de la libertad de expresión en internet y la necesidad de combatir los discursos de odio y violencia digital.
Un caso que sigue generando repercusiones
La muerte de Maria Eduarda ya había causado conmoción en Brasil luego de que las investigaciones preliminares señalaran que la joven habría sido lanzada durante una actividad de puenting sin estar conectada al sistema de seguridad.
Mientras las autoridades continúan investigando las circunstancias de ese accidente, ahora también se abrió un nuevo frente relacionado con la difusión de contenidos ofensivos en redes sociales y la posible responsabilidad de quienes los promovieron.
