La historia de Sisa, la osezna andina que conmovió al país tras ser rescatada en 2024, suma un nuevo capítulo, pues desde este 10 de junio, la pequeña osa cuenta con un hogar diseñado especialmente para su bienestar en Wiwa Quito, el primer Parque Refugio de Animales Silvestres de Ecuador, una iniciativa que marca la transformación del tradicional Zoológico de Quito hacia un modelo enfocado en el rescate, la conservación y la coexistencia con la naturaleza.
La historia de Sisa y dos oseznas
La historia de Sisa comenzó tras su rescate en 2024, cuando encontraron a la pequeña osa encadenada en una casa deshabitada en Angamarca, Cotopaxi.
Al momento de ser rescatada, la osezna se encontraba separada de su madre, por lo que no pudo completar procesos esenciales como la lactancia materna ni adquirir los aprendizajes que las crías reciben de sus madres, entre ellos la búsqueda de alimento, el reconocimiento de amenazas y otros comportamientos indispensables para sobrevivir en su hábitat natural.

Tras una evaluación realizada por técnicos de la autoridad ambiental y especialistas en osos andinos, se concluyó que la osezna no contaba con las habilidades necesarias para ser reintroducida a la vida silvestre. Por ello, se recomendó que permaneciera bajo el cuidado de una institución especializada que pudiera garantizar su bienestar a largo plazo.
Años más tarde dos oseznas, nombradas como Puya y Cuquiragua, fueron rescatadas en circunstancias similares, e ingresadas en el Zoológico junto a Sisa.
Un refugio pensado para el bienestar de los osos andinos
El nuevo hábitat, construido gracias a la campaña “Un hábitat para Sisa”, supera los 3.000 metros cuadrados y alberga también a otras dos oseznas de anteojos rescatadas.
El nuevo recinto fue diseñado para replicar las condiciones naturales de la especie. Cuenta con vegetación nativa, estructuras para escalar, áreas de descanso y espacios acuáticos que favorecen los comportamientos propios de los osos andinos.

Más de mil ciudadanos, instituciones y empresas se unieron para hacer posible este proyecto, cuya construcción inició en junio de 2025 y que hoy se convierte en el primer gran símbolo de Wiwa Quito.
¿Qué significa Wiwa?
“Wiwa” significa “animal” en kichwa y representa una visión inspirada en los conocimientos ancestrales que reconocen la relación de interdependencia entre las personas, los animales, las plantas, las montañas y el agua.
Con este nuevo nombre, el antiguo Zoológico de Quito evoluciona convirtiéndose en un centro de rescate y un referente nacional y regional en conservación, educación ambiental y experiencias de conexión con la naturaleza.

Los cuatro pilares de la transformación de Wiwa Quito
1. De zoológico a Parque Refugio
La institución fortalecerá su papel como centro de rescate para especies emblemáticas y amenazadas del Ecuador, como:
- Oso de anteojos.
- Jaguar.
- Cóndor andino.
- Tapir.
- Águila andina.
- Tortugas de Galápagos.

Entre los proyectos futuros destacan nuevos hábitats para fauna andina, mejoras en los espacios para grandes felinos y la modernización del hospital veterinario.
2. Experiencias que transforman
Wiwa apuesta por una educación ambiental más inmersiva a través de experiencias interactivas como:
- La Casa de Animales Nocturnos.
- El Maripensario, una exposición itinerante desarrollada junto al Museo Interactivo de Ciencia y la Universidad Ikiam.
- Wawas, Crecer en la Naturaleza, dirigido a la primera infancia.

3. Conservación y coexistencia
La organización amplía su enfoque hacia proyectos que promuevan la convivencia entre seres humanos y fauna silvestre.
Entre ellos destaca el programa “Que vuelvan los uilli-uillis a Quito”, que impulsa la reintroducción de la rana marsupial andina en parques y barrios de la capital.

4. Un parque sin fronteras
La visión de Wiwa va más allá de sus instalaciones en Guayllabamba. Actualmente impulsa iniciativas de conservación como una reserva de 200 hectáreas en el Chocó Andino y programas de ciencia comunitaria en ríos y quebradas de Quito.
Durante la presentación oficial, el director de Wiwa Quito, Martín Bustamante, explicó que la transformación responde a la necesidad de adaptar las organizaciones de conservación a los desafíos ambientales actuales.
“Si la sociedad y los problemas cambian, las organizaciones que buscan hacer el bien también tienen que evolucionar para mejorar y estar a la altura de lo que estos desafíos demandan”, señaló.

Más de dos décadas dedicadas a la fauna silvestre
La Fundación Zoológica del Ecuador administra este espacio desde 1997. Actualmente atiende a más de 1.000 animales al año y recibe cerca de 200.000 visitantes anuales.
Con el nacimiento de Wiwa Quito, la institución inicia una nueva etapa que busca fortalecer la conservación de la biodiversidad ecuatoriana, el rescate de especies silvestres y la educación ambiental desde una perspectiva basada en el respeto, la ciencia y los saberes ancestrales.
Lo que comenzó como el sueño de construir un hogar para Sisa se ha convertido en el primer paso hacia una transformación histórica para la protección de la fauna silvestre en Ecuador.

