La madrugada de este viernes 5 de junio de 2026 estuvo marcada por el dolor y la tristeza en el cantón Daule, provincia del Guayas. En un patio acondicionado para recibir a familiares, amigos y vecinos, eran velados los cuerpos de los ocho jóvenes que fueron hallados sin vida en la provincia de Los Ríos tras haber sido reportados como desaparecidos desde el pasado 31 de mayo.
Los féretros, colocados uno junto a otro y rodeados de arreglos florales blancos, se convirtieron en el centro de una despedida cargada de emociones. Entre lágrimas, abrazos y oraciones, decenas de personas llegaron hasta el lugar para acompañar a las familias de las víctimas en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

Una desaparición que terminó en tragedia
Según información proporcionada por las autoridades, los ocho jóvenes habían viajado hasta Milagro para realizar trámites relacionados con la documentación de una motocicleta. Sin embargo, después de ese viaje sus familiares perdieron contacto con ellos y comenzaron una intensa búsqueda.

Tres días más tarde, cuerpos sin vida fueron encontrados en una vía de la provincia de Los Ríos. Desde entonces, las autoridades iniciaron las labores de identificación para confirmar si se trataba de los jóvenes desaparecidos.

El coronel Galo Muñoz, comandante de la Zona 5 de la Policía Nacional, informó que siete de los cuerpos fueron identificados plenamente mediante procedimientos forenses, mientras que para el octavo caso se aplicaron técnicas adicionales que permitieron confirmar su identidad antes de la entrega a sus familiares.

Murieron por impactos de bala
De acuerdo con el informe preliminar de la Policía, las víctimas presentaban heridas causadas por disparos en la cabeza.

“Los cuerpos registraban orificios de entrada y salida de proyectil en la zona craneal”, indicó el oficial, quien además confirmó que las investigaciones continúan para determinar las circunstancias del crimen y ubicar a los responsables.

Como parte de las acciones desplegadas, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas anunciaron una recompensa para quienes proporcionen información que permita identificar y capturar a los autores de la masacre.

El último adiós
Mientras las investigaciones avanzan, en Daule el dolor permanece. Durante el velorio, familiares permanecían junto a los féretros recordando a los jóvenes y acompañándose mutuamente en medio de la tragedia.
Algunos vecinos llegaron con flores y velas, mientras otros permanecían en silencio observando la escena que ha conmocionado a la comunidad.
El caso ha generado indignación en redes sociales y entre los habitantes de Daule, quienes exigen que el crimen no quede en la impunidad y que se identifique a todos los responsables.
