Lo que debía ser una despedida tranquila y emotiva terminó convirtiéndose en una situación angustiante para una familia en Nueva York. Los allegados de un hombre de 84 años denunciaron que, durante el velorio, descubrieron que el cuerpo colocado en el féretro no correspondía al de su familiar fallecido.
La familia detectó el error al abrir el féretro
José Luis Díaz, hijo del fallecido, explicó que al acercarse al ataúd para el último adiós, notaron que la persona en el interior del féretro presentaba rasgos físicos distintos al de su padre.
Señaló que su padre era una persona de baja estatura y completamente calva, mientras que el hombre que estaba siendo velado tenía cabello y una contextura física diferente.

La situación generó desconcierto e indignación entre los familiares, quienes exigieron una explicación inmediata a la empresa funeraria responsable del servicio.
Una confusión de nombres habría provocado el intercambio
De acuerdo con la información difundida por medios internacionales, empleados de la funeraria informaron posteriormente que durante esa misma semana recibieron el cuerpo de otra persona con un nombre similar al de José Díaz.
Esa coincidencia habría provocado un error en la identificación de los restos, lo que derivó en que la familia recibiera el cuerpo equivocado durante el velorio.

La incertidumbre aumentó cuando los allegados fueron informados de que el cuerpo de su familiar presuntamente habría sido cremado y trasladado a otra sucursal de la empresa funeraria.
Ante las dudas, los familiares analizan solicitar pruebas de ADN para verificar la identidad de los restos y evalúan emprender acciones legales contra la funeraria.
