La confirmación de que los ocho cuerpos hallados en la vía Jujan-Babahoyo corresponden a los jóvenes desaparecidos desde el pasado 31 de mayo ha conmocionado a las provincias de Guayas y Los Ríos.
Detrás de las cifras y de la investigación en curso existen ocho historias marcadas por proyectos de vida que quedaron truncados. Sus familiares insisten en que se trataba de jóvenes trabajadores, dedicados a actividades agrícolas, mecánicas y estudios secundarios.
El viaje que terminó en tragedia
Según la información proporcionada por sus allegados, todo comenzó cuando Anthony Martínez, de 23 años, recibió una llamada para retirar documentos relacionados con una motocicleta que había adquirido recientemente en Milagro.
Para completar el trámite decidió viajar acompañado por siete familiares y amigos desde el sector conocido como La T de Daule, cerca de Salitre.
Los ocho jóvenes recorrieron aproximadamente 65 kilómetros en cuatro motocicletas con destino a Milagro. Esa sería la última vez que sus seres queridos tendrían contacto con ellos.
¿Quiénes eran las víctimas?
Las autoridades confirmaron la identidad de los ocho jóvenes reportados como desaparecidos:
Anthony Martínez, de 23 años
Familiares señalaron que fue quien organizó el viaje a Milagro para completar la documentación relacionada con una motocicleta que había comprado recientemente.
Juan Carlos Martínez, de 24 años
Hermano de Anthony. Formó parte del grupo que salió desde Daule la mañana del 31 de mayo.
Roy Martínez, de 15 años
Era el menor del grupo. Sus allegados destacaron que aún cursaba sus estudios secundarios.
Ariel Vera, de 20 años
Viajó junto a los demás jóvenes desde Daule hacia Milagro.
Jackson Castro, de 17 años
Otro de los menores de edad que integraba el grupo. Su desaparición generó gran preocupación entre familiares y amigos.
Ricardo Castro, de 28 años
Sus familiares participaron activamente en la búsqueda desde los primeros días tras perder contacto con él.
Jeremy Castro, de 23 años
También formaba parte del grupo que salió hacia Milagro el domingo 31 de mayo.
Andy Sáenz, de 31 años
Era el mayor de las víctimas. Sus familiares se mantuvieron durante días a la espera de noticias sobre su paradero.

Una llamada despertó las primeras sospechas
Entre los familiares que siguieron de cerca la búsqueda estuvo Kerly Almeida, quien tenía entre los desaparecidos a varios de sus seres queridos.
En declaraciones a Teleamazonas, relató que la última comunicación con uno de ellos ocurrió alrededor de las 18:00 del domingo.
“Me pareció extraño porque él siempre enviaba audios y esta vez solo me escribió mensajes de texto”, contó.
Ese detalle despertó preocupación y marcó el inicio de una búsqueda desesperada que terminó con la confirmación de la muerte de los ocho jóvenes.

Las últimas imágenes conocidas
Las cámaras de seguridad registraron los últimos movimientos del grupo.
Las grabaciones muestran que cuatro de ellos ingresaron a un establecimiento relacionado con motocicletas en Milagro alrededor de las 13:00 del domingo.
Minutos después abandonaron el lugar. Desde entonces no volvió a existir rastro oficial sobre su ubicación.

Familias piden justicia
Los allegados han insistido en que ninguno de los jóvenes registraba antecedentes judiciales.
Según sus familiares, la mayoría trabajaba en actividades agrícolas y mecánicas, mientras que dos de ellos continuaban sus estudios secundarios.
Mientras las autoridades investigan las circunstancias del crimen y una posible interceptación armada en Milagro, las familias exigen que el caso sea esclarecido y que los responsables sean identificados y llevados ante la justicia.
