El feriado de mayo no fue sinónimo de descanso para las fuerzas del orden en el Puerto Principal. En una estrategia articulada para recuperar el control de las vías y cerrarle el paso a la delincuencia, la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) y las Fuerzas Armadas desplegando intensivos operativos de control que dieron como resultado la retención de 90 vehículos y la emisión de 90 citaciones a conductores infractores.
Las jornadas de control, que arrancaron el viernes 22 y se extendieron hasta la mañana del lunes 25 de mayo, no fueron aleatorias. Los uniformados civiles y militares se concentraron en los denominados “puntos calientes” y arterias estratégicas del norte, sur y el noroeste de la urbe, abarcando sectores como Los Ceibos, la avenida 25 de Julio, Las Esclusas, Fertisa, la Entrada de la 8, la avenida Casuarina y la vía a Daule.
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Las motos en la mira: El principal foco de las retenciones
El desglose de las retenciones refleja una problemática recurrente en la movilidad de Guayaquil: el irrespeto a las normas por parte de los vehículos de dos y tres ruedas, muchas veces asociados por la ciudadanía a la percepción de inseguridad.
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De los 90 vehículos trasladados a los centros de retención vehicular, 58 fueron motocicletas y 9 tricimotos. Según el reporte oficial de las autoridades, las principales causas para el retiro de circulación de estas unidades e inmuebles motorizados fueron:
- Circulación de vehículos sin placas (una de las mayores alertas en seguridad).
- Incumplimiento flagrante de las normas técnicas obligatorias.
- Informalidad en el servicio de transporte.
“Los controles forman parte de una estrategia articulada para exigir que propietarios de vehículos y grupos organizados de motociclistas respeten las disposiciones legales y circulen de manera responsable”, señalaron voceros de la institución técnica.
Más allá de sancionar las contravenciones estipuladas en la Ley de Tránsito, la presencia de las Fuerzas Armadas junto a los agentes de la ATM responde a un clamor ciudadano: la prevención del delito. Al detener vehículos sin identificación o que circulan al margen de la ley, se busca reducir de manera directa los índices delincuenciales que suelen valerse de la informalidad para operar en las zonas comerciales y residenciales.