Un exprofesor suplente del Reino Unido admitió haber tomado más de 100 fotografías bajo la falda de alumnas en varias escuelas del noroeste de Inglaterra, en un caso que ha generado conmoción y reabre el debate sobre la seguridad de menores en instituciones educativas.
Abusali Rahman, de 36 años, compareció ante el Tribunal de la Corona de Bolton, donde se declaró culpable de 21 delitos relacionados con voyeurismo, creación y distribución de imágenes indecentes de menores.
El acusado participó en la audiencia mediante videoconferencia desde la prisión de Altcourse.
Admitió delitos relacionados con menores
Rahman aceptó:
- 12 cargos por tomar imágenes indebidas de menores mediante la técnica conocida como “upskirting” o grabar bajo la falda.
- Cuatro cargos por publicación de material obsceno.
- Tres cargos por creación de imágenes indecentes de menores.
- Un cargo de voyeurismo.
- Un cargo por distribución de imágenes indebidas de un menor.
Las autoridades señalaron que los hechos habrían ocurrido entre diciembre de 2023 y 2025 en varias escuelas secundarias donde el docente trabajó tras obtener su acreditación profesional en 2023.
Investigación inició tras denuncia de un padre
La Policía de Greater Manchester informó que la investigación comenzó luego de que un padre detectara una fotografía de su hijo con uniforme escolar circulando en redes sociales.
Rahman fue arrestado en junio de 2025 y desde entonces las autoridades desarrollaron una investigación digital que incluyó el análisis de cerca de 1.000 imágenes.
“El trabajo de investigación fue minucioso y exhaustivo”, señaló el sargento detective Simon France, quien indicó además que las autoridades contactaron a todas las escuelas donde el acusado había trabajado.
Defensa alegó problemas de salud mental
Durante la audiencia, la abogada defensora Emma Kehoe indicó que Rahman atravesaba una crisis de salud mental al momento de los hechos.
La defensa solicitó una evaluación psiquiátrica antes de la sentencia, prevista para el próximo 1 de septiembre.
“El señor Rahman entiende que enfrenta una pena de prisión”, manifestó la abogada.
Por su parte, el juez Geoffrey Lowe calificó el proceso como “un caso complejo”.
El caso ha generado indignación en Reino Unido debido a la gravedad de los delitos y al acceso que el acusado tenía a menores dentro de instituciones educativas.
