La Agencia Metropolitana de Control (AMC) clausuró un local de gigantografías que operaba de manera irregular como una cantina clandestina en el sector de San Juan, centro de Quito. Durante un operativo nocturno, las autoridades encontraron a cerca de 20 personas consumiendo alcohol al interior del establecimiento.
Aunque en la fachada del negocio se ofrecían servicios de publicidad, rotulación y plastificación, en el interior del inmueble el escenario era distinto: botellas de licor, cerveza y personas en evidente estado etílico compartían espacio entre máquinas de impresión y material de imprenta.
Operativo de control detectó irregularidades
La intervención fue ejecutada por la AMC dentro de sus operativos de control para verificar el cumplimiento de las licencias municipales y las condiciones de funcionamiento de locales comerciales en el Distrito Metropolitano de Quito.

Según informó Gustavo Chiriboga M., supervisor metropolitano de la AMC, este tipo de establecimientos están catalogados como negocios de categoría dos, por lo que el mal uso de su permiso podría derivar en sanciones económicas de hasta ocho salarios básicos unificados.
“Según la normativa municipal, los responsables podrían enfrentar una sanción de hasta USD 3.856”, explicó el funcionario.
Peluquería en Tumbaco también fue clausurada
En otro operativo desarrollado en Tumbaco, la AMC clausuró una peluquería donde también se detectó el consumo de bebidas alcohicas mientras se atendía a clientes.
Las autoridades señalaron que este tipo de casos evidencian cómo algunos negocios utilizan permisos comerciales para encubrir actividades no autorizadas.
“En estos cinco meses del año hemos clausurado 164 locales por permitir el consumo de alcohol en su interior”, indicó Chiriboga.

Entre los establecimientos sancionados constan restaurantes, tiendas, billares y otros locales comerciales.
Clausuras aumentan en Quito
La AMC detalló que, en apenas cinco meses de 2026, ya se alcanzó cerca del 70% de todas las clausuras ejecutadas durante 2025 por esta misma infracción.
El año pasado, las autoridades municipales cerraron 236 establecimientos por permitir el consumo de bebidas alcohólicas en sus instalaciones sin autorización correspondiente.
La entidad aseguró que continuará realizando controles permanentes en diferentes sectores de Quito para evitar actividades clandestinas que afecten la seguridad, el orden público y la convivencia ciudadana.
