Una jueza federal de Estados Unidos recibió una sanción disciplinaria tras mantener durante dos años encuentros sexuales con un oficial de policía dentro de un juzgado, en pleno horario laboral y mientras empleados denunciaban haber escuchado “gemidos” y “ruidos de besos” provenientes de su despacho.
El caso ocurrió en el 11.º Circuito Judicial de Estados Unidos, distrito que abarca Florida, Georgia y Alabama, y fue confirmado por el Comité de Conducta Judicial e Incapacidad de la Conferencia Judicial estadounidense.
Aunque no se reveló la identidad de la magistrada ni de la agente involucrada, el informe señala que la relación extramatrimonial ocurrió en repetidas ocasiones dentro de la oficina privada de la jueza.
Empleados denunciaron sonidos incómodos
La investigación recoge testimonios de al menos tres asistentes legales que afirmaron haber escuchado fuertes gemidos, besos y otros sonidos sexuales provenientes del despacho del magistrado.
Según el documento, varios trabajadores aseguraron sentirse incómodos y distraídos por lo que ocurría durante la jornada laboral.

Una empleada afirmó incluso que los ruidos le impedían concentrarse y dormir, mientras otro trabajador dijo que tuvo que abandonar el juzgado por el malestar que le provocó la situación.
Además, el personal encontró una mancha sospechosa en un sofá de la oficina de la jueza, aunque posteriormente las pruebas dieron negativo para semen.
La jueza negó inicialmente la relación
El informe detalla que el magistrado negó inicialmente las acusaciones y calificó el caso como “escandaloso” e “infundado”, aunque posteriormente terminó confesando la relación.
El oficial involucrado era un comandante policial de alto rango dentro del distrito judicial.
El comité también advirtió que la jueza quedaba expuesto a posibles casos de extorsión debido a que su cónyuge desconocía la relación extramatrimonial.
Asimismo, se señaló un posible conflicto de intereses porque el departamento policial de la oficial participa regularmente en procesos civiles y penales dentro del mismo distrito judicial.
La sanción fue leve
Pese al escándalo, la jueza recibió únicamente una amonestación privada y la obligación de redactar cartas de disculpa dirigidas a seis asistentes legales.
Además, aceptó renunciar a su cargo como jueza presidente y abstenerse de participar en comités judiciales.
La decisión ha generado críticas y debate en Estados Unidos por considerar que la sanción fue demasiado leve frente a la gravedad de los hechos y el impacto que el caso habría tenido dentro del sistema judicial.
