La Fiscalía de Valencia, solicitó tres años de prisión para dos odontólogos y un anestesista acusados por la muerte de Amadeo Anca, un hombre de 54 años que falleció horas después de someterse a una intervención para colocarse implantes dentales en una clínica de España.
El caso ocurrió el 16 de mayo de 2023, pero recién ahora avanza el proceso judicial contra los profesionales de salud señalados por presunta negligencia médica y omisión de socorro.
Según el informe del Instituto de Medicina Legal de Valencia, la causa de muerte fue un shock hipovolémico provocado por la rotura de una arteria durante la cirugía odontológica. El documento concluye que la hemorragia no fue detectada a tiempo por el personal médico y que la demora en trasladar al paciente a un hospital habría sido determinante para su fallecimiento.
“Iba a colocarse unos implantes y lo dejaron morirse desangrado durante seis horas”, denunció la viuda de la víctima en declaraciones recogidas por medios españoles.

La acusación particular sostiene que, pese a que Amadeo presentaba un sangrado constante por la boca y la nariz, mareos, debilidad y dificultad para respirar, el personal de la clínica minimizó los síntomas y se negó inicialmente a llamar una ambulancia.
Incluso, según el relato de la familia, los trabajadores del centro odontológico le sugirieron a la esposa comprarle un helado para reducir la inflamación, mientras el paciente continuaba perdiendo sangre.
No fue hasta horas después que Amadeo fue trasladado a un hospital, donde falleció poco tiempo después de ingresar.
La Fiscalía también solicitó cuatro años de inhabilitación profesional para los acusados. Mientras tanto, la acusación particular pide además una condena adicional por omisión del deber de socorro.
El caso ha generado conmoción en España y reabrió el debate sobre los controles médicos y protocolos de emergencia en procedimientos odontológicos considerados de rutina.
