Lo que inició como un procedimiento odontológico de rutina terminó convirtiéndose en una compleja batalla para Kendall Schara, de 21 años y capitana del equipo de voleibol de la Universidad de Wisconsin-Green Bay, quien recibió un diagnóstico inesperado tras la extracción de una muela del juicio.
Una extracción dental desato las alarmas
Durante los primeros meses de 2025, la joven acudió a lo que parecía una intervención dental común. Sin embargo, posteriormente desarrolló una infección en la zona intervenida, lo que encendió las alertas médicas debido a la rápida evolución de su estado de salud.
Los especialistas notaron que su organismo no respondía de manera habitual a la infección, lo que motivó la realización de estudios más profundos. Los médicos confirmaron que la verdadera causa detrás de las complicaciones era una enfermedad grave: leucemia mieloide aguda, un tipo de cáncer que afecta la sangre y la médula ósea y que suele progresar de forma acelerada.
“Tuve que preguntarme: ¿tengo muchas posibilidades de sobrevivir? Y a los 21 años, no creo que nadie deba hacerse esa pregunta”, expresó la joven en una entrevista televisiva.
Transplante y recuperación
La joven inició quimioterapia en un centro especializado en Chicago, donde recibió atención oncológica inmediata tras la confirmación del cáncer.
Sin embargo, un mes después los médicos determinaron que necesitaba un trasplante de células madre para mejorar sus probabilidades de recuperación. La búsqueda de un donante compatible resultó complicada hasta que se confirmó que su hermana menor era compatible.
“Fue uno de los momentos más brillantes de este viaje”, recordó Kendall al conocer que su hermana podría ayudarla.
En julio de 2025, la deportista fue sometida al trasplante de células madre y meses después, la joven compartió en redes sociales avances de su estado de salud, describiendo el proceso como una de las experiencias más duras de su vida, pero también una de las más significativas.
Estado de salud en la actualidad
Actualmente, Schara se encuentra en remisión completa y continúa bajo supervisión médica y tratamiento de mantenimiento, sin embargo, una reciente biopsia no mostró rastros de la enfermedad, lo que ha sido considerado un avance esperanzador en su recuperación.
Además de retomar sus estudios universitarios, la joven ha decidido convertir su experiencia en un mensaje de concienciación, promoviendo la importancia de los registros de donantes de células madre para ayudar a salvar vidas.
