La Agencia Metropolitana de Control (AMC) clausuró dos glampings ubicados en la parroquia rural de Puembo, nororiente de Quito, debido a que operaban sin permisos municipales y en una zona considerada de riesgo.
Según informó la entidad, los establecimientos funcionaban como espacios de alojamiento turístico y habían sido construidos al filo de la quebrada El Chiche, exponiendo a visitantes y trabajadores a posibles caídas, deslizamientos y otras emergencias.
La AMC indicó además que los sitios eran promocionados en redes sociales pese a no contar con autorización para operar.
Vecinos denunciaron fiestas y consumo de alcohol
De acuerdo con reportes ciudadanos recogidos por la entidad municipal, los glampings generaban constantes molestias en el sector por fiestas hasta altas horas de la madrugada, presencia de vehículos con música a alto volumen y consumo de bebidas alcohólicas en espacios exteriores.
Las denuncias también apuntaban al uso indebido del espacio público y afectaciones en zonas comunitarias cercanas al chaquiñán y áreas ecológicas protegidas.

Propietario ya registra sanciones anteriores
La AMC reveló que el propietario de los establecimientos ya enfrenta varios procesos administrativos y sanciones por construir dentro de franjas de protección ecológica.
Las multas acumuladas superarían los USD 17.600.
Además, algunos expedientes se encuentran actualmente en etapa coactiva e incluyen órdenes de derrocamiento de estructuras levantadas ilegalmente.
Sin embargo, las disposiciones aún no han sido cumplidas, por lo que la entidad municipal informó que ejecutará el derrocamiento una vez que exista autorización judicial para el ingreso al predio.
“No vamos a permitir actividades ilegales”
El supervisor metropolitano de la AMC, Gustavo Chiriboga, aseguró que la entidad continuará realizando controles en quebradas, chaquiñanes y zonas de protección ecológica del Distrito Metropolitano.
“No vamos a permitir que establecimientos comerciales operen sin permisos, peor aún en zonas de protección ecológica, ocupando espacios comunitarios y afectando senderos como el chaquiñán”, señaló el funcionario.
La AMC advirtió que el propietario podría enfrentar nuevas sanciones cercanas a los USD 4.000 por prestar servicios turísticos sin autorización municipal.
