El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, se pronunció oficialmente sobre la futura alza del pasaje urbano y aseguró que cualquier incremento estará condicionado a mejoras reales en el sistema de transporte público de la capital.
A través de un video difundido en redes sociales, el alcalde explicó que la eliminación del subsidio al diésel por parte del Gobierno Nacional impacta directamente en la economía de las familias quiteñas, razón por la que el Municipio inició mesas técnicas con los transportistas.
“Ni los errores del Gobierno al eliminar el subsidio al diésel, ni las pretensiones de los transportistas de tener un pasaje de 0,70 centavos podían recaer sobre la economía de las familias quiteñas”, expresó Muñoz.
El alcalde señaló que la calidad y la seguridad del transporte público “no son negociables” y defendió la necesidad de transformar el modelo de gestión en Quito.
Estas son las condiciones para subir el pasaje
Según explicó, el acuerdo alcanzado contempla ocho condiciones obligatorias antes de aplicar la tarifa de USD 0,40, que entraría en vigencia únicamente desde el 1 de enero de 2027 y solo si todas las medidas se cumplen y pueden verificarse.
Entre las principales disposiciones está la implementación de un sistema integrado de recaudo, monitoreo de flota en tiempo real, información para usuarios sobre rutas y tiempos de llegada, certificación obligatoria para conductores y cámaras de seguridad dentro de las unidades.
Muñoz también indicó que el Municipio fortalecerá los controles e inspecciones vehiculares y habilitará canales visibles para denuncias ciudadanas en cada unidad de transporte.
“Queremos cambiar el sistema de transporte de Quito y uno de los elementos claves es la seguridad y la tecnología”, afirmó el alcalde durante su intervención.
Además, aseguró que mientras se implementan estos cambios, el pasaje para los usuarios se mantendrá en USD 0,35 hasta el 31 de diciembre de 2026, mientras el Municipio asumirá una compensación temporal para evitar un incremento inmediato.
El alcalde también confirmó que la ordenanza será enviada en los próximos días al Concejo Metropolitano y planteará que el Municipio asuma la administración operativa del sistema de transporte en el plazo de un año.
“Yo tengo una obligación: cuidar el bolsillo de los quiteños y garantizar que la movilidad sea un derecho que se cumpla con calidad y dignidad”, concluyó Muñoz.
