La Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (ACESS) clausuró un centro clandestino de tratamiento de adicciones ubicado en el sector de Chillogallo, al sur de Quito, tras detectar presuntas vulneraciones a los derechos de los pacientes y condiciones consideradas inhumanas.
Según informó la entidad, en el lugar habitaban 22 personas en medio de hacinamiento e insalubridad dentro de una vivienda de dos pisos. Entre los internos había 18 hombres —incluidos dos menores de edad y un adulto mayor— además de cuatro mujeres adultas.
Durante la intervención, las autoridades identificaron olores desagradables desde el ingreso al inmueble y un evidente nerviosismo por parte de los administradores del centro.
Los análisis realizados por profesionales del Ministerio de Salud permitieron conocer que los pacientes presuntamente eran golpeados con un palo, permanecían incomunicados de sus familias y eran obligados a repetir frases como: “Aquí todo está bien”.
Además, en el sitio se encontraron medicamentos, desechos manejados de forma inadecuada y chalecos que, según las autoridades, habrían sido utilizados para retener a pacientes.
ACESS informó que el establecimiento fue clausurado para precautelar la integridad y la vida de las personas internadas.
“La salud no se negocia”, señaló la institución, que reiteró el fortalecimiento de controles a este tipo de establecimientos para garantizar atención segura y con respeto a los derechos humanos.
