Las intensas lluvias que han golpeado al país desde inicios de 2026 dejan un escenario crítico en Ecuador. Según datos oficiales de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), desde el 1 de enero hasta la fecha se han registrado 2.756 eventos adversos en las 24 provincias del país, afectando a 205 cantones y más de 750 parroquias.

Las inundaciones representan el 37,70% de los eventos reportados, seguidas de los deslizamientos con el 34,25%. También se reportan lluvias intensas, erosión hídrica, vendavales, hundimientos y aluviones en distintas zonas del territorio nacional.
Más de 113 mil personas afectadas
El impacto humano de la temporada invernal continúa en aumento. La SNGR reporta:
- 17 personas fallecidas
- 34 personas heridas
- 113.773 personas afectadas
- 19.347 damnificados
- 36.054 familias afectadas
- 10.311 familias damnificadas
- 1 persona desaparecida
Las provincias con mayor impacto a la población son Guayas, Los Ríos, Esmeraldas, El Oro, Manabí, Loja, Santa Elena, Pastaza y Chimborazo.
Durante marzo se registró el mayor número de personas impactadas, con más de 81 mil afectados en todo el país.
Daños en viviendas, vías y puentes
Las lluvias también han generado severas afectaciones en infraestructura pública y privada. Hasta el momento se contabilizan:
- 34.207 viviendas afectadas
- 284 viviendas destruidas
- 69,46 kilómetros de vías afectadas
- 61 puentes afectados
- 33 puentes destruidos
Además, 39 centros de salud y 139 unidades educativas presentan daños, mientras 873 instituciones educativas registran afectaciones funcionales.
En el sector agrícola, las pérdidas también son significativas. Más de 24 mil hectáreas de cultivos han resultado afectadas.
Nueva alerta por lluvias intensas
Según el Boletín Meteorológico Nro. 35 del Inamhi, vigente desde el 17 hasta el 20 de mayo, se prevén lluvias de moderada y alta intensidad en la Amazonía, el interior y norte del Litoral y zonas de estribación de cordillera.
Los eventos más fuertes se presentarían entre el 17 y el 19 de mayo, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia sobre cuerpos de agua y zonas vulnerables a inundaciones y deslizamientos.
