El caso que sacudió a México, Venezuela y las redes sociales acaba de tomar un giro todavía más perturbador. Erika María Guadalupe Herrera, suegra de la exreina de belleza Carolina Flores y principal sospechosa de asesinarla a disparos, habló por primera vez luego de ser arrestada en Caracas. Su versión, lejos de calmar la indignación, incendió aún más el debate: asegura que todo “fue un accidente”. Mientras tanto, el video del ataque y los detalles de su fuga siguen estremeciendo a miles de personas.
La declaración que desató indignación en redes sociales
La información fue revelada por Douglas Rico, director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas de Venezuela, quien participó en el operativo de captura realizado en El Hatillo, una exclusiva zona residencial de Caracas.
Según relató el funcionario, Erika Herrera insistió durante las primeras conversaciones que lo ocurrido dentro del apartamento en Polanco, Ciudad de México, no fue intencional.
“Ella hablaba de que eso había sido un accidente”, explicó Rico durante su programa en YouTube. Sin embargo, lo que más impactó fue la manera en que la mujer se habría referido al arma utilizada: la llamó “un juguetico”.

Así fue la ruta de escape de la suegra de Carolina Flores
Tras recibir la alerta internacional de INTERPOL, las autoridades venezolanas iniciaron un rastreo que permitió reconstruir los movimientos de Erika María Guadalupe Herrera.
La mujer llegó a Venezuela el 16 de abril luego de hacer escala en Panamá. Primero permaneció en Maiquetía y posteriormente se trasladó hacia Caracas, donde cambió varias veces de alojamiento antes de instalarse en un departamento rentado mediante Airbnb.
Las investigaciones apuntan a que intentó mantenerse fuera del radar mientras avanzaban las pesquisas por el presunto femicidio.
El video del ataque que sigue conmocionando
Uno de los elementos más impactantes del caso continúa siendo el video difundido por medios mexicanos como Imagen Noticias y N+ Foro, donde presuntamente se escucha el instante del ataque.
En la grabación se perciben múltiples detonaciones dentro del inmueble. Reportes preliminares sostienen que Carolina Flores habría recibido al menos seis disparos.
Además, Douglas Rico reveló que cuando los investigadores le preguntaron por el paradero del arma, Erika respondió que “no recuerda”.
El caso volvió a abrir un debate incómodo pero urgente sobre violencia de género, entornos familiares tóxicos y salud mental. Porque detrás de las apariencias perfectas, las fotografías de lujo y la vida pública, muchas veces existen silencios que terminan explotando de la peor manera.
