Ni siquiera faltaban dos horas para el toque de queda cuando el miedo volvió a apoderarse de las calles de Conocoto. En apenas 15 segundos, tres delincuentes descendieron de una camioneta SUV, interceptaron a un ciudadano frente a una tienda y escaparon con total tranquilidad.
El violento robo en Conocoto quedó grabado en video
Las imágenes del asalto comenzaron a circular rápidamente en redes sociales durante la madrugada. En el video se observa cómo un hombre compra en una tienda del sector cuando, de repente, un vehículo se estaciona abruptamente frente al local.
Tres sujetos bajan coordinadamente. No gritan. No dudan. Actúan como si conocieran perfectamente el terreno. En segundos rodean a la víctima, le arrebatan sus pertenencias y regresan al automóvil para huir sin resistencia.
La reacción del afectado refleja el impacto psicológico del momento: queda inmóvil observando cómo los antisociales se alejan con absoluta calma. Una escena que muchos vecinos aseguran, en redes sociales, ya no resulta extraña en sectores del valle de Los Chillos.
El nuevo modus operandi que preocupa en Quito
Habitantes de Conocoto afirman que este tipo de robos se ha vuelto frecuente, especialmente en horarios previos al toque de queda. La modalidad se repite: vehículos sin placas visibles, ataques rápidos y zonas comerciales pequeñas donde los ciudadanos bajan la guardia.
Gobierno destaca resultados del toque de queda
Pese a estos hechos, el Gobierno ecuatoriano sostiene que el toque de queda sí ha generado resultados operativos importantes contra estructuras criminales.
Según cifras oficiales del Ministerio de Defensa, entre el 3 y el 14 de mayo se registraron:
- 3.801 aprehendidos
- 540 presuntos vinculados a grupos criminales
- 320 allanamientos
- 408 armas decomisadas
- 2,27 toneladas de droga incautadas
- 739 motocicletas retenidas
Además, las autoridades confirmaron la captura de dos objetivos de alto valor y decenas de operaciones contra organizaciones delictivas.
Sin embargo, mientras las estadísticas crecen, la percepción ciudadana parece ir por otro camino. Porque para muchos quiteños, el verdadero termómetro de la seguridad no está en los informes… sino en poder regresar tranquilos a casa después de comprar en la tienda de la esquina.
Y ahí, justamente ahí, es donde todavía parece librarse la batalla más difícil.
