Los recientes seguimientos epidemiológicos relacionados con casos de hantavirus detectados entre pasajeros de un crucero internacional volvieron a poner en alerta a autoridades sanitarias y especialistas debido a la rapidez con la que esta enfermedad puede agravarse.
Una de las mayores preocupaciones es que los primeros síntomas del síndrome pulmonar por hantavirus pueden confundirse fácilmente con una gripe común, agotamiento físico o una infección viral, lo que podría retrasar el diagnóstico y la atención médica.
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Según información compartida por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), los síntomas iniciales suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición a roedores infectados o a lugares contaminados con saliva, orina o excrementos de estos animales.
Entre las señales tempranas más comunes están la fiebre y los dolores musculares intensos, especialmente en zonas como la espalda, hombros, caderas y muslos. También pueden presentarse fatiga extrema, escalofríos, dolores de cabeza, mareos y molestias gastrointestinales como náuseas, vómitos o diarrea.
El CDC advirtió que esta etapa inicial puede generar una falsa sensación de tranquilidad, ya que muchas personas creen estar atravesando una fuerte gripe.
Sin embargo, el cuadro puede cambiar rápidamente. Entre cuatro y diez días después de los primeros síntomas, algunos pacientes comienzan a desarrollar tos, presión en el pecho y dificultad para respirar, debido a que los pulmones pueden llenarse de líquido.
“El temor con el hantavirus es que puedes pasar de estar gravemente enfermo a estar en estado crítico, muy rápidamente”, explicó el doctor Stephen Kornfeld, quien participó en la atención de personas afectadas durante el reciente brote relacionado con el crucero MV Hondius y posteriormente dio positivo al virus.
La preocupación internacional aumentó luego de que autoridades sanitarias activaran protocolos de seguimiento epidemiológico para pasajeros evacuados del crucero. Aunque organismos de salud recalcaron que el riesgo para la población general continúa siendo bajo, insistieron en la importancia de reconocer los síntomas tempranos y mencionar cualquier posible exposición a roedores durante una consulta médica.
¿Cómo prevenir el hantavirus?
Las autoridades sanitarias recomiendan evitar el contacto con roedores y reducir la exposición a espacios contaminados. También aconsejan sellar agujeros o accesos por donde puedan ingresar animales y utilizar protección adecuada al limpiar lugares cerrados, abandonados o poco ventilados.
El riesgo suele aumentar en bodegas, graneros, campamentos o viviendas donde existan rastros de roedores.
Aunque se trata de una enfermedad poco frecuente, especialistas insisten en que la prevención y la atención temprana son fundamentales para evitar complicaciones graves.
