Lo que comenzó como aparentes episodios de ansiedad terminó convirtiéndose en una tragedia médica que cambió para siempre la vida de una adolescente en Reino Unido. Rubie Boyton, una joven de Ashford, sufrió un paro cardíaco a los 16 años después de que sus síntomas fueran minimizados durante una consulta médica.
Los síntomas fueron confundidos con ansiedad
Según relató su familia, Rubie comenzó a presentar episodios preocupantes, entre ellos convulsiones y desmayos. Alarmada, su madre decidió llevarla a una consulta médica en busca de respuestas.
Sin embargo, el personal médico consideró que se trataba únicamente de un cuadro de ansiedad y le recetó antiinflamatorios, sin realizar estudios más profundos.
Días después la adolescente cayó inconsciente en un parque cercano a su vivienda mientras estaba con amigos. Una de sus amigas le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras llegaban los equipos de emergencia.
Tras varios exámenes, especialistas detectaron que Rubie padecía taquicardia ventricular polimórfica catecolaminérgica (TVPC), una extraña enfermedad cardíaca hereditaria que puede provocar desmayos, convulsiones y muerte súbita.
El daño cerebral le impide caminar y hablar
El tiempo prolongado sin oxígeno afectó gravemente su cerebro. Como consecuencia, Rubie perdió la capacidad de caminar y hablar.
Su madre, Kim, aseguró sentirse devastada y también frustrada por no haber insistido en más pruebas médicas desde el inicio.
“Estoy furiosa. Pensé que si eso era lo que decía el médico, debían saberlo”, expresó.
A pesar de las secuelas, la joven ha mostrado avances en su recuperación. Su familia afirma que ya logra comunicarse de ciertas maneras y ha recuperado algunos movimientos en sus manos.