Lo que comenzó como una consulta médica de rutina terminó cambiando por completo la vida de Kerry Sharples, una mujer de 45 años que descubrió que tenía cuatro tumores cerebrales benignos luego de usar inyecciones anticonceptivas durante más de dos décadas.
Sharples explicó que recibió anticonceptivos hormonales inyectables durante 21 años para evitar la menstruación y que nunca presentó síntomas alarmantes hasta 2025, cuando decidió acudir al médico por una sensación inusual en uno de sus oídos.
Un síntoma aparentemente menor llevó al diagnóstico
Según relató a Kennedy News and Media, la mujer comentó durante una revisión médica que sentía pulsaciones extrañas en el oído derecho.
Aunque el síntoma parecía menor, el médico decidió solicitar tomografías y análisis de sangre por precaución.
Los resultados revelaron la presencia de cuatro meningiomas, tumores cerebrales benignos que se desarrollan en las membranas que recubren el cerebro. El más grande estaba ubicado detrás de su ojo derecho y medía aproximadamente 3,5 centímetros.

Médicos le pidieron suspender las inyecciones
Tras el hallazgo, los especialistas recomendaron suspender inmediatamente el tratamiento hormonal debido a la posible relación que algunos estudios han encontrado entre el uso prolongado de anticonceptivos hormonales y ciertos tipos de meningiomas.
No obstante, los médicos aclararon que el riesgo general sigue siendo bajo.
Sharples confesó que, de haber conocido antes esa posible asociación, habría tomado decisiones diferentes sobre su salud.
“Me arrepiento de haberme puesto esas inyecciones… simplemente no quería tener la regla y seguí con ellas. Y ahora tengo cuatro tumores cerebrales”, expresó.
“No quiero asustar a la gente”
La madre de dos hijos aseguró que todavía intenta procesar el diagnóstico y admitió que nunca investigó profundamente los posibles efectos secundarios del tratamiento.
“Uno da por sentado que si lo recomiendan los médicos no hay problema”, comentó.
A pesar de su experiencia, aclaró que no busca generar miedo entre otras mujeres, sino incentivar la información y el seguimiento médico.
“No quiero asustar a la gente ni infundir temor, pero sí deben ser conscientes de lo que pueden causar las inyecciones. Hay otras opciones”, señaló.
Destacan importancia de la detección temprana
El caso también puso en evidencia la importancia de los controles médicos oportunos y de consultar ante síntomas poco habituales.
Sharples teme que, sin los estudios realizados a tiempo, los tumores hubieran provocado consecuencias más graves, incluso pérdida de visión.
Ahora espera que los meningiomas permanezcan estables tras haber suspendido el tratamiento hormonal y busca que su experiencia sirva para alertar a otras personas sobre la importancia de informarse antes de mantener tratamientos prolongados.
