La noche del domingo en Quito tuvo una escena que recordó épocas de incertidumbre económica: decenas de vehículos formando largas filas frente a estaciones de servicio, conductores mirando ansiosos los surtidores y rumores creciendo acerca del nuevo calor de los combustibles.
La razón detrás del caos tiene nombre y fecha. Desde este 12 de mayo de 2026 volverán a ajustarse los precios de las gasolinas Extra, Ecopaís y el diésel en Ecuador, bajo el sistema de bandas aplicado por el Gobierno.
Pero el problema ya no es solamente el aumento. El verdadero temor de muchos ciudadanos gira alrededor de otra pregunta: ¿hay suficiente gasolina Extra en Quito?
¿Por qué hay filas en las gasolineras de Quito?
La combinación entre posible incremento de precios y limitaciones en el abastecimiento provocó una reacción inmediata de los conductores.
Desde hace semanas, usuarios reportan dificultades para conseguir gasolina Extra en varias estaciones de servicio de la capital. Mientras algunas despachan con normalidad, otras comenzaron a restringir la venta por galones o simplemente se quedan sin combustible durante varias horas del día.
Ese escenario alimentó el miedo colectivo de llegar a una gasolinera y encontrar los surtidores vacíos justo antes del nuevo ajuste mensual.
Y cuando el combustible se convierte en incertidumbre, la ciudad entera entra en modo supervivencia.
¿Existe desabastecimiento de gasolina Extra en Ecuador?
El presidente de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador, Ivo Rosero, aclaró que técnicamente no se puede hablar de desabastecimiento.
Sin embargo, reconoció que las estaciones ya no reciben los mismos volúmenes de combustible desde el terminal de El Beaterio.
Según explicó, en condiciones normales se despachan aproximadamente 150.000 galones diarios. Pero en los últimos meses la cifra cayó a cerca de 100.000 galones por día.
La diferencia parece pequeña en papel. En la práctica, significa estaciones quedándose sin Extra antes de la noche y conductores recorriendo varios puntos de la ciudad buscando abastecerse.
Rosero incluso describió la distribución actual como un reparto “a cuentagotas”.
El petróleo y la geopolítica golpean el bolsillo ecuatoriano
El ajuste en los combustibles no ocurre aislado del contexto internacional.
El incremento sostenido del petróleo en mercados globales y las tensiones geopolíticas sobre el sector energético presionan directamente los precios internos en Ecuador.
El sistema de bandas intenta evitar aumentos extremos de un solo golpe, pero eso no impide que el ciudadano sienta el impacto progresivo cada mes.
Y ahí aparece otro efecto silencioso: la ansiedad colectiva.
Porque cuando sube la gasolina, no solo aumenta llenar el tanque. También sube el costo del transporte, alimentos y productos básicos.
