En el sur de Quito, la muerte de Rony Stalin García Ruano sigue generando indignación y preguntas difíciles de ignorar. El joven de 27 años falleció luego de ser embestido por un bus de transporte público conducido por un chofer en estado etílico.
Ahora, mientras el duelo todavía pesa sobre su hogar destruido, su padre anunció que iniciará acciones administrativas para exigir responsabilidades contra la operadora Transplaneta.
La acción legal que tomará el padre de Rony García
Marcelo García confirmó que este lunes 11 de mayo entregará la documentación y petición correspondiente para solicitar un acto administrativo contra la empresa de transporte involucrada.
La intención es que las autoridades investiguen no solo la responsabilidad individual del conductor, sino también posibles fallas estructurales dentro de la operadora.
El caso ocurre en medio de una creciente tensión alrededor del transporte público en Ecuador, especialmente tras las discusiones sobre tarifas y subsidios a los combustibles.
Pero para la familia García, la discusión dejó de ser política hace días. Ahora todo gira alrededor de una ausencia imposible de llenar.
“Mañana iba a acompañarlo a su graduación”
El relato de Marcelo García duele porque tiene detalles cotidianos que cualquier familia reconoce.
Contó que eran cerca de las 19:30 del pasado lunes 4 de mayo cuando su hijo regresaba a casa después del trabajo. Estaba prácticamente entrando a su vivienda en el sector de El Beaterio cuando el bus perdió el control y se fue encima de la estructura.
“Casi en el momento que introdujo la llave en el cerrojo para entrar, fue impactado”, recordó.
El vehículo no solo atropelló al joven. También destruyó parte de la vivienda familiar.
El estruendo sacudió el barrio Venceremos 1 y cambió la vida de una familia en cuestión de segundos.
Quién era Rony García, el joven fallecido en El Beaterio
Rony tenía 27 años y había culminado sus estudios de ingeniería en sistemas en la Escuela Politécnica Nacional.
Su padre lo describió como un joven responsable, estudioso y comprometido con su futuro.
La frase que más impactó durante sus declaraciones resume toda la tragedia: “Mañana tenía previsto acompañar a mi hijo a su graduación, pero hoy tuve que enterrarlo”.
Ese contraste golpeó con fuerza en redes sociales, donde miles de usuarios comenzaron a exigir justicia y mayores controles sobre el transporte público en Quito.
