Las operaciones de control ejecutadas durante el actual toque de queda nocturno en Ecuador han dejado un saldo de 1.735 personas detenidas entre el 3 y el 10 de mayo de 2026, según informó este domingo la Policía Nacional.
Estos son los detenidos en toque de queda
De acuerdo con el reporte oficial, 1.092 ciudadanos fueron aprehendidos por incumplir la restricción de movilidad, mientras que otras 643 personas fueron capturadas por delitos como tráfico de drogas, porte ilegal de armas, extorsión y actividades relacionadas con el crimen organizado.
Las autoridades señalaron que, dentro de este último grupo, 412 detenidos tendrían vínculos directos con estructuras criminales, lo que representaría un impacto en la operatividad y capacidad de movilización de estas organizaciones delictivas.
Armas, droga y vehículos recuperados
Como parte de los operativos desplegados en las provincias bajo estado de excepción, la Policía informó sobre la incautación de 213 armas de fuego y aproximadamente 1,7 toneladas de sustancias sujetas a fiscalización.
Además, se decomisó combustible presuntamente utilizado para actividades ilegales, en lo que las autoridades consideran un golpe a las economías clandestinas que financian a grupos criminales.
En las acciones de control también fueron recuperados 67 vehículos y 89 motocicletas reportados como robados. Paralelamente, los uniformados retuvieron 288 vehículos y 353 motocicletas como medida preventiva para limitar la movilidad de organizaciones delictivas en las zonas priorizadas.
Provincias donde rige el toque de queda
El actual toque de queda se mantiene vigente entre el 3 y el 18 de mayo y se aplica desde las 23:00 hasta las 05:00 en nueve provincias del país: Guayas, El Oro, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas, Manabí, Santa Elena, Pichincha, Sucumbíos y Esmeraldas. La medida también incluye a los cantones La Maná, Las Naves, Echeandía y La Troncal.
Este es el segundo período de restricción nocturna decretado por el Gobierno ecuatoriano en lo que va de 2026, como parte de la estrategia de seguridad impulsada por el presidente Daniel Noboa frente al avance del crimen organizado.
