Una menor de 12 años fue hospitalizada de emergencia luego de presentar un cuadro gastrointestinal severo tras asistir a un campamento realizado entre el 10 y 12 de abril de 2026 en Imbabura. El caso generó reclamos de los representantes de la menor, mientras los organizadores del programa de liderazgo señalaron que aún se investigan las causas de lo ocurrido y negaron aceptar responsabilidad directa.
Según la denuncia difundida por los abogados de la familia de la menor, la adolescente presentó vómito persistente, diarrea y deshidratación severa, evolucionando posteriormente a un cuadro compatible con sepsis e íleo paralítico. Los exámenes médicos identificaron la presencia de Escherichia coli enteropatogénica (EPEC), Norovirus y Sapovirus, patógenos relacionados con agua o alimentos contaminados.
De acuerdo con el documento, durante el campamento los estudiantes visitaron la cascada de Peguche y posteriormente consumieron alimentos en el lugar donde se desarrollaba la actividad. Además, se indicó que 21 de los 31 niños participantes habrían presentado síntomas similares.
Los representantes legales de la menor solicitaron la cobertura total de los gastos médicos, la devolución de los valores pagados por el programa, un informe detallado de lo ocurrido y disculpas formales. También advirtieron que continuarán las acciones legales si no existe una respuesta satisfactoria.
Pronunciamiento de la contraparte
Ante la denuncia, el abogado Marcos Ponce Montesinos, representante legal de los organizadores del evento, señaló que la situación está siendo tratada “en los mejores términos” con los representantes del grupo y sus abogados.
“El programa se ha desarrollado durante más de 20 años y han participado con gran satisfacción más de 2.000 estudiantes de seis ciudades del Ecuador”, indicó.
Añadió que la organización “está siempre lista a atender los requerimientos justos que se formulen, en base a la realidad de los hechos”.
Por su parte, la organización del campamento solicitó que cualquier publicación relacionada con el caso observe “estrictamente la verificación, contrastación y precisión de la información”, además de mantener la reserva correspondiente por tratarse de menores de edad.
La organización sostuvo que, según información preliminar revisada, los malestares podrían estar relacionados con la visita a la cascada de Peguche, lugar que —según indicaron— no contaba al momento con señalética visible de restricción de ingreso ni advertencias sobre posibles riesgos sanitarios.
Asimismo, recalcaron que el caso continúa siendo revisado formalmente y que las conversaciones con los representantes de los estudiantes se mantienen activas.
“El caso está siendo atendido formalmente con los representantes correspondientes y sus abogados, sin que ello implique aceptación de responsabilidad sobre hechos que aún deben ser verificados”, señalaron.
La organización también enfatizó que una publicación con afirmaciones no verificadas podría ocasionar afectaciones reputacionales debido a su trayectoria de más de dos décadas en programas de liderazgo infantil.
