“¿Dónde está?”, preguntó un policía durante la intervención.“Está ahí, en partes”, respondió el detenido.
La frase quedó registrada en video y hoy se convirtió en una de las piezas más estremecedoras dentro del caso que conmociona a Perú. El asesinato del guía turístico Rhudy Benavides Charalla, conocido en Cusco como el “Embajador de los Andes”, sigue revelando detalles macabros mientras avanzan las investigaciones.
Las autoridades investigan a Gabriel Alexis Luis Cóndori y Óscar Franco Tinco, ambos de 21 años, acusados del brutal crimen ocurrido dentro de una vivienda en la asociación Manantiales del Inca, en Cusco.
Según la Fiscalía peruana, los sospechosos no solo habrían descuartizado el cuerpo de la víctima, sino también cocinado parte de los restos humanos dentro de ollas con verduras.

La confesión que estremeció a los investigadores
Durante las diligencias policiales, uno de los acusados respondió con total frialdad cuando los agentes le preguntaron por el paradero del cuerpo.
“En partes”, dijo mientras señalaba el interior de la vivienda intervenida.
Las imágenes fueron difundidas por medios peruanos y muestran el momento en que policías inspeccionan el inmueble donde posteriormente se hallaron restos humanos distribuidos en baldes, bolsas y recipientes.
El guía turístico fue atacado mientras dormía
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la fiscal Thamara Catacora, Rhudy Benavides había estado consumiendo alcohol junto a los dos jóvenes la noche del 18 de abril.
Horas después, cuando la víctima se encontraba dormida por los efectos del alcohol, comenzó el ataque.
Según la Fiscalía, uno de los acusados le realizó un profundo corte en el cuello con una navaja plegable, mientras el otro lo golpeó en la cabeza con un martillo y lo atacó con un tenedor.
Tras el crimen, los sospechosos habrían vendido el celular de la víctima por 110 soles (31 dólares) para comprar más alcohol, marihuana y herramientas que utilizaron para intentar desaparecer las evidencias.
Hallaron restos humanos cocinándose en ollas
La desaparición de Rhudy Benavides fue denunciada días después por su madre, quien inició una intensa búsqueda.
Todo cambió cuando vecinos alertaron a la Policía sobre fuertes olores fétidos que provenían de la vivienda.
Al ingresar al inmueble, los agentes encontraron una escena aterradora.
Dentro de la casa había restos humanos distribuidos en distintos recipientes. En la cocina se hallaron dos ollas que contenían fragmentos humanos mezclados con zanahorias y cebollas.
Parte del cuerpo también habría sido entregado a perros que permanecían dentro del inmueble.
Además, la Fiscalía sostiene que los investigados trituraron huesos largos con una comba para dificultar la identificación de la víctima.
“Tenían hambre”: la revelación más perturbadora
Durante la audiencia judicial, la fiscal del caso reveló uno de los detalles más impactantes de toda la investigación.
“Óscar le pide a Gabriel que cocine parte de la carne de Rhudy porque no habían comido desde el sábado y tenían hambre”, indicó.
Las autoridades sostienen que ambos acusados habrían ingerido parte de los restos humanos de la víctima.
El coronel Carlos Guisado, jefe de la Región Policial Cusco, confirmó el hallazgo de las ollas con restos humanos dentro de la cocina.
Otro elemento que ha generado conmoción es la existencia de presuntos videos grabados por los propios implicados después del crimen.
Mientras continúan las pericias forenses y el análisis de los videos, el Poder Judicial de Cusco dictó nueve meses de prisión preventiva contra Gabriel Alexis Luis Cóndori y Óscar Franco Tinco.
