Durante su pronunciamiento, el alcalde Pabel Muñoz calificó como “irresponsable” la decisión del gremio de transportistas y aseguró que no permitirá presiones sobre la ciudad.
“A Quito no lo van a someter, a Quito no lo van a poner bajo sus presiones y sus formas de extorsión”, afirmó de manera enfática.
El burgomaestre sostuvo que la ciudadanía no debe asumir las consecuencias de un conflicto que, según dijo, los transportistas no han logrado resolver con el Gobierno Nacional.
“No vamos a permitir que la ciudadanía de Quito pague los platos rotos de un diálogo que no han podido sostener”, añadió.
Advertencia por incumplimiento de contratos
Muñoz recordó que los operadores de transporte trabajan bajo contratos establecidos con el Municipio, los cuales contemplan obligaciones claras sobre frecuencias y horarios.
En ese sentido, insistió en que cualquier incumplimiento será sancionado, incluso con descuentos por el tiempo en el que no prestaron el servicio.
“Inicie todos los expedientes sancionatorios, porque vamos a descontar hasta el último minuto que no hayan operado”, ordenó al secretario de Movilidad.
Ruptura del diálogo
El alcalde también señaló que, pese a avances en conversaciones previas, el anuncio de reducción de horarios representa un retroceso en el proceso de diálogo.
“Habíamos dado pasos adelante, pero esta medida significa varios pasos atrás”, indicó, al recalcar que el Municipio estaba enfocado en modernizar el sistema de transporte, incluyendo la implementación del sistema integrado de recaudo.
Municipio ordena medidas
Además, ordenó al director de la Agencia Metropolitana de Tránsito suspender la medida de Pico y Placa durante la tarde de este martes, con el objetivo de facilitar la circulación en la capital.
Llamado a la ciudadanía
El alcalde también cuestionó que un problema que inicialmente debía resolverse entre los transportistas y el Gobierno nacional ahora esté afectando directamente a la ciudadanía.
Finalmente, hizo un llamado a la población a mantener la solidaridad frente a la situación que atraviesa la ciudad, marcada por complicaciones en la movilidad y alta demanda de transporte.
