El pasaje de bus en Guayaquil podría dejar de ser fijo. Un acuerdo técnico entre la Agencia de Tránsito y Movilidad y los transportistas propone un esquema en el que la tarifa varíe entre $0,40 y $0,50, según las condiciones del servicio que ofrezca cada unidad.
La medida aún no está vigente. Para aplicarse, debe pasar por el Concejo Cantonal mediante una ordenanza, proceso que se encuentra en fase de socialización, según información oficial de la ATM.
No todos los buses costarán lo mismo
El cambio rompe con el modelo actual de tarifa única de $0,30. En su lugar, se plantea un sistema escalonado donde el precio estará ligado a mejoras concretas en los buses.
En la práctica, los usuarios pagarían:
- $0,40 en unidades que cumplan condiciones básicas de operación
- $0,45 si el bus incorpora sistema de pago electrónico
- $0,50 si además cuenta con aire acondicionado de fábrica
La idea, según la ATM, es que el incremento no sea generalizado, sino condicionado a estándares de calidad que actualmente no están presentes en todo el sistema.
Un sistema bajo presión
El ajuste tarifario llega en medio de una crisis prolongada del transporte urbano. Operadores han señalado que el aumento de costos, especialmente combustible, mantenimiento y operación, ha reducido la sostenibilidad del servicio.
Datos del sector indican que la cantidad de buses en circulación ha disminuido en los últimos años, lo que impacta directamente en la frecuencia y cobertura. Esto ya se refleja en la ciudad: menos unidades, más tiempo de espera y mayor presión sobre otras alternativas de movilidad.
Lo que está en juego
Más allá del precio, el debate gira en torno a la calidad del servicio. El nuevo esquema busca que los usuarios paguen más solo si reciben mejores condiciones, algo que por años ha sido una de las principales demandas ciudadanas.
Sin embargo, el impacto en el bolsillo sigue siendo un punto sensible. En una ciudad donde gran parte de la población depende del transporte público, cualquier ajuste genera preocupación.
Próximos pasos
El futuro del pasaje dependerá de la decisión del Concejo Cantonal. Si la ordenanza es aprobada, la implementación sería progresiva y dependería de qué tan rápido las operadoras cumplan los requisitos técnicos.
Por ahora, lo único claro es que el sistema de transporte en Guayaquil está en proceso de cambio, y que ese cambio podría sentirse directamente en cada viaje diario.
