A las 23:00 del domingo 3 de mayo de 2026 Quito, así como otras provincias, entró en una nueva dinámica. Lo que minutos antes era ciudadanos apresurados por llegar a casa, se transformó en controles, operativos y las primeras detenciones por incumplir el toque de queda decretado por el presidente Daniel Noboa.
La primera noche dejó escenas que evidencian el impacto inmediato de la medida y METRO ECUADOR estuvo para observarlo: ciudadanos intentando justificar su presencia en las calles y autoridades que, en cuestión de minutos, pasaron de advertencias a sanciones.

Los primeros detenidos: entre el apuro y las excusas
Apenas iniciada la restricción, en la Plaza Artigas, en el centro-norte de Quito, se registró la primera novedad. Un conductor intentó esquivar un control policial y militar, lo que desató una breve persecución. Fue interceptado pocos metros después.
Su explicación: aseguró que desconocía que el toque de queda ya estaba en vigencia.
Minutos más tarde, comenzaron a acumularse los casos:
- Un ciudadano afirmó que salió a una farmacia y “se le pasó el tiempo”.
- Otro aseguró que vivía cerca del punto de control y que regresaba de Ibarra con su familia.
- Incluso se registraron vehículos con niños en su interior, lo que obligó a la intervención de la Dinapen.
- Una mujer también fue detenida e ingresada a un bus policial.
- Un ciudadano que llegaba de Manabí junto a sus familiares quienes estaban en una competencia de ciclismo pero presentaron problemas de tráfico.
“Se pasó el tiempo, vine a la farmacia y no había lo que quería”, dijo uno de los detenidos mientras era trasladado por la Policía.
De advertencias a detenciones en cuestión de minutos
Durante los primeros momentos, los uniformados adoptaron una postura preventiva. A conductores y peatones se les explicaba la normativa y se les pedía dirigirse a sus domicilios.
Sin embargo, esa flexibilidad duró poco.
A través de comunicación interna, el comandante de la Policía en Quito, Patricio Armendáriz, instruyó que toda persona que incumpliera la medida debía ser detenida de inmediato.



Desde ese momento, los controles se intensificaron y los infractores comenzaron a ser trasladados en buses policiales para su posterior judicialización.
Los puntos donde se concentraron los operativos
El despliegue fue simultáneo en varios sectores estratégicos de la ciudad:
- Redondel del Condado
- Plaza Artigas
- Redondel del Ciclista
- Puente de Guajaló
- Villaflora
Desde estos puntos, los operativos se extendieron hacia zonas consideradas conflictivas como Carapungo, Comité del Pueblo y La Bota.
Persecuciones y delitos detectados durante el operativo
La jornada no solo dejó detenidos por incumplir el toque de queda.
También se registraron otros hechos:
- Un conductor en aparente estado etílico intentó huir en la avenida Isabela Católica, pero fue interceptado por motorizados.
- Otro ciudadano logró evadir un control en la avenida Colón.
- Se detuvo a personas en una motocicleta robada que además portaban un arma de fuego.
- En Tumbaco, dos ciudadanos fueron capturados en un vehículo reportado como robado días antes.
Además, tres buses provenientes de la Amazonía fueron retenidos en los accesos a Quito para evitar el ingreso masivo durante la restricción.
Primer balance: 24 detenidos en Quito
Con el avance de la madrugada, la Policía confirmó un primer balance:
24 personas fueron detenidas por incumplir el toque de queda en Quito
Según las autoridades, ninguno de los aprehendidos presentó una justificación válida.
Se realizó una campaña previa. Quien no acató la medida deberá responder ante la justicia, se indicó desde el mando policial.
¿Qué sanción enfrentan los infractores?
Incumplir el toque de queda no es una falta menor.
De acuerdo con el Código Orgánico Integral Penal (COIP), se configura como:
Incumplimiento de órdenes legítimas de autoridad competente
Pena: entre 1 y 3 años de prisión
Los detenidos deben enfrentar:
- Evaluación médica
- Registro policial
- Audiencia de flagrancia
Una ciudad bajo control total
El operativo desplegado en Quito refleja la magnitud de la medida:
- Más de 4.200 policías en territorio
- Alrededor de 900 militares en Pichincha
- Vigilancia con drones y helicópteros
- Controles vehiculares y peatonales permanentes
Todo esto responde a un contexto crítico de seguridad. En el primer trimestre de 2026, Ecuador registró más de 2.086 muertes violentas, uno de los peores inicios de año en su historia.
Excepciones y corresponsabilidad ciudadana
No todos los ciudadanos fueron detenidos.
Algunos pudieron movilizarse al contar con salvoconductos, como trabajadores del Metro de Quito y personal autorizado.
Sin embargo, las autoridades recalcaron que la corresponsabilidad ciudadana es clave para que la medida funcione.
