El hijo del expresidente venezolano Nicolás Maduro ofreció nuevos detalles sobre la madrugada del 3 de enero, cuando una operación militar derivó en la captura del exmandatario.
“Todos pensábamos que ese día iba a morir”, afirmó Nicolás Maduro Guerra en una entrevista con el diario español El País, en la que recordó las horas de incertidumbre durante los bombardeos en Caracas.
Según su testimonio, en medio del ataque, su padre alcanzó a enviarle un mensaje de voz que interpretó como una despedida. “Nico, están bombardeando. Que la patria siga luchando, vamos para adelante”, le dijo.
Maduro Guerra, conocido como “Nicolasito”, aseguró que durante varias horas creyó que su padre había fallecido, en medio de explosiones y sobrevuelos militares en la capital venezolana.
En ese contexto, figuras del oficialismo habrían exigido pruebas de vida antes de cualquier acercamiento con intermediarios.

El operativo dejó 83 personas fallecidas, entre civiles y militares, de acuerdo con cifras citadas por el medio español.
Maduro fue finalmente capturado y trasladado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos judiciales. Tras su detención, la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la presidencia de forma temporal.
En la entrevista, Maduro Guerra también se refirió al estado actual de su padre, quien permanece recluido en una prisión en Brooklyn. Señaló que mantienen contacto telefónico y que el exmandatario ha adoptado nuevas rutinas durante su encierro, enfocadas en la lectura y la reflexión.
El testimonio constituye la primera versión detallada de un familiar directo sobre lo ocurrido durante la operación que marcó un punto de quiebre en la política venezolana reciente.
