Las cifras oficiales de la Policía Nacional revelan un cambio positivo en el panorama de seguridad del Ecuador.
Durante el mes de abril de 2026, Ecuador registró una reducción significativa del 36% en los índices delictivos a nivel nacional en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Esta disminución representa 2,221 delitos menos, pasando de 6,094 eventos en 2025 a 3,873 en el presente año.
Caída drástica en robos y delitos de oportunidad
El desglose de los datos del Sistema DAVID muestra una tendencia decreciente en todas las categorías de robos. El robo de accesorios y autopartes fue la categoría con mayor caída porcentual, reduciéndose en un 50%.
Otras categorías también presentan bajas considerables:
- Robo a personas: Disminuyó un 36% (de 2,370 a 1,525 casos).
- Robo a domicilios, motos y carros: Mantuvieron una baja constante de entre el 33% y el 36%.
- Robo de unidades económicas: Presentó una reducción del 27%.

Homicidios y seguridad en feriados
En cuanto a muertes violentas, el reporte indica una mejora en la seguridad ciudadana.
Durante abril, los homicidios intencionales bajaron un 10%, sumando 699 casos frente a los 742 del año anterior.
Cabe destacar que el 69% de estos eventos se concentran en el Distrito Metropolitano de Guayaquil (D.M.G.), El Oro, Manabí y Los Ríos.
Durante el reciente feriado del 1 de mayo, la tendencia a la baja fue aún más pronunciada, con una reducción del 36% en homicidios respecto al feriado de 2025.
Productividad Policial: Golpes al narcotráfico
La operatividad policial de abril de 2026 cerró con resultados contundentes:
- Aprehensiones: Se realizaron 6,086 detenciones.
- Narcotráfico: Se incautaron 12.8 toneladas de droga, afectando económicamente a grupos delictivos en más de 70.4 millones de dólares.
- Armamento: Decomiso de 1,049 armas de fuego, 20,626 municiones y 5,094 explosivos.
- Recuperación: Se recuperaron 355 vehículos y 580 motocicletas.
- Uso de la fuerza: En procedimientos policiales, se reportan 6 delincuentes abatidos.
El enfoque operativo actual mantiene su mayor fuerza en el eje costero, donde se concentra la actividad delictiva remanente, logrando hasta ahora una tendencia decreciente en la violencia criminal en el país.
