La administración del alcalde Pabel Muñoz impulsa la recuperación del antiguo Hospital San Lázaro, un inmueble emblemático del Centro Histórico de Quito que, además de su valor arquitectónico, fue durante siglos un espacio destinado a la atención de población vulnerable.
El edificio, fundado en 1785, permanece sin uso desde 2012, lo que ha provocado un deterioro progresivo de su estructura. La última intervención significativa se realizó en 2013, enfocada en el reforzamiento estructural y la estabilización de una parte del claustro occidental. Sin embargo, otras áreas, como los claustros orientales, solo recibieron trabajos de protección superficial.
El sistema constructivo del hospital incluye muros portantes de ladrillo, cubiertas inclinadas de madera y teja, entrepisos de madera y patios centrales conectados por gradas exteriores. Estas características, sumadas a la falta de mantenimiento, han facilitado la aparición de daños estructurales con el paso del tiempo.

Intervención en más de 7.900 metros cuadrados
El Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) estará a cargo de la ejecución de los trabajos, que contemplan mantenimiento especializado preventivo y correctivo en los claustros, con el objetivo de habilitar el espacio para el servicio público.
Las obras abarcan 7.282 metros cuadrados en los claustros, a los que se suman 627 metros cuadrados correspondientes a la capilla, un espacio de alto valor artístico que conserva retablos, carpintería de madera y pintura mural.
El deterioro del inmueble se agravó tras un incendio ocurrido en 2023, presuntamente provocado por habitantes de calle, que afectó principalmente estructuras de madera y comprometió parte de la integridad del conjunto.
La capilla se convertirá en un auditorio
Según el proyecto, la capilla será rehabilitada para funcionar como un auditorio con operación autónoma dentro del complejo. Este espacio estará destinado a actividades culturales, institucionales y comunitarias, con el fin de reactivar el vínculo con la ciudadanía.
El inicio de los trabajos está previsto para junio y tendrá una duración estimada de seis meses. Con esta intervención, el Municipio busca no solo conservar un bien patrimonial, sino también devolverle su funcionalidad dentro del tejido social del Centro Histórico de Quito.
Un espacio patrimonial en proceso de reactivación
La recuperación del Hospital San Lázaro se enmarca en la estrategia municipal de revitalización del Centro Histórico, enfocada en recuperar edificaciones en desuso y reintegrarlas al uso público, garantizando condiciones adecuadas para los usuarios y preservando su valor histórico.
Los primeros trabajos se iniciarán en mayo con la intervención de la capilla; posteriormente se ejecutarán las obras en los claustros, según informó a Metro Ecuador la arquitecta Karina Núñez, directora de Ejecución de Proyectos Patrimoniales del IMP.
“Los estudios están realizados para que estos espacios funcionen como áreas administrativas comunales, tomando procesos de rehabilitación en los que se busca conservar materiales originales de la edificación”, indicó Núñez.
Asimismo, agregó que el objetivo es preservar en la memoria colectiva el uso histórico de esta infraestructura patrimonial y su valor social dentro de la ciudad.
