Un intento de asalto armado se dio en la intersección de las avenidas Gaspar de Villarroel y 6 de Diciembre, en el norte de Quito.
Dos delincuentes pretendieron robar el negocio, la madrugada del sábado 26 de abril, pero un policía lo impidió.
Producto del ataque, una de las puertas de ingreso terminó rota y los empleados del establecimiento colocaron un plástico grande y las cintas, como medida de seguridad, hasta que instalen la otra estructura.
Según las primeras indagaciones policiales, dos delincuentes con armas de fuego irrumpieron en el lugar con intención de robar a los clientes y a los trabajadores.
Uno de ellos supuestamente se acercó a una ciudadana y la sujetó por la espalda, a la altura del cuello. La tenía retenida mientras gritaba al resto que era un asalto.
Forcejeo y disparos
Un cabo primero de Policía, quien estaba en el sitio vestido de civil, relató a sus colegas a cargo del caso que había ingresado al local para realizar una compra, cuando observó la llegada de los dos ciudadanos armados.
En consecuencia, al ver que uno de los pillos tomó como rehén a una joven, el agente se abalanzó contra él para impedir que se consumara el delito y se produjo un forcejeo dentro del establecimiento.
El cabo dijo durante su versión que, en medio del enfrentamiento, el sospechoso sacó un revólver y realizó dos disparos.
Los proyectiles impactaron en la puerta principal del local y, como resultado, la estructura se desprendió y cayó sobre el servidor policial, causándole una herida superficial en la cabeza.
Pese al riesgo, el uniformado habría respondido ante la amenaza e hizo uso de su arma de dotación para realizar un disparo, que no hirió a ninguno de los antisociales. Luego, los sospechosos escaparon del sitio en una motocicleta.
Hasta el cierre de esta edición, los delincuentes no han sido ubicados.
¿Quién es el policía?
El agente que estaba vestido de civil, y que intervino en la emergencia, es miembro de la Dirección Nacional de Protección y Seguridad (Dinpro), un grupo élite de la Policía Nacional, especializado en la protección de dignatarios, autoridades y personas en alto riesgo.
Según el Ministerio del Interior, su misión incluye salvaguardar a funcionarios nacionales, diplomáticos e instalaciones.
Su formación combinaría táctica, defensa personal, tiro y derechos humanos.
