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Adolescente notó que su piel se volvía amarilla y terminó necesitando un trasplante para sobrevivir

Lo que comenzó como un síntoma pasajero se convirtió en un diagnóstico grave

Adolescente notó que su piel se volvía amarilla y terminó necesitando un trasplante para sobrevivir -  Fuente: Foto de la web
Adolescente notó que su piel se volvía amarilla y terminó necesitando un trasplante para sobrevivir - Fuente: Foto de la web

Lo que inició como un leve cambio en la piel para Emma Mendelssohn, terminó en una grave enfermedad que necesitó un transplante de hígado para sobrevivir.

¿Qué síntomas presentó?

En 2018 la adolescente empezó a notar una extraña coloración en su piel, sin embargo, pensó que se trataba de un malestar pasajero. La ictericia desapareció por un tiempo, lo que la llevó a continuar con su rutina escolar y actividades cotidianas sin mayores preocupaciones.

Meses después, el color amarillento regresó con mayor intensidad y acompañado de un cansancio extremo que ya no podía ignorar. Fue entonces cuando decidió buscar atención médica especializada.

Un diagnóstico inesperado

Tras ser evaluada en un Centro Médico, los especialistas confirmaron que padecía hepatitis autoinmune, una condición en la que el sistema inmunológico ataca el hígado. Además, se detectó que también sufría de tiroiditis de Hashimoto.


La situación médica avanzó rápidamente, al punto de que los doctores consideraron dos opciones: intentar salvar su hígado con tratamiento o incluirla en la lista de trasplantes de emergencia.

De acuerdo con su testimonio, la joven tuvo que tomar una decisión crucial en cuestión de días: aceptar la posibilidad de un trasplante debido al riesgo inminente para su vida.

El trasplante y la recuperación

Finalmente, Mendelssohn fue sometida a un trasplante de hígado. Aunque la cirugía fue exitosa, el proceso de recuperación no fue sencillo.

Durante las primeras etapas, tuvo que reaprender acciones básicas como caminar, incorporarse o girarse, debido al impacto físico del procedimiento. A esto se sumaron complicaciones médicas relacionadas con el conducto biliar, lo que prolongó su recuperación.

El proceso de adaptación del nuevo órgano tomó casi tres años, tiempo en el que su cuerpo fue estabilizándose progresivamente.

Una nueva vida

Con el paso del tiempo, su estado de salud mejoró significativamente. Logró finalizar la secundaria y posteriormente ingresó a la Universidad, donde continuó su formación académica.

Hoy, la joven afirma que se encuentra recuperada y enfocada en su vida universitaria, tras haber superado una de las etapas más difíciles de su vida.

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