Noticias

Examen psiquiátrico revela la frialdad clínica de Andreina Lamota: el perfil detrás del horror

El diagnóstico que desentraña la conducta de la procesada, quien confesó con detalle clínico cómo asesinó a su madre.

Andreína Lamota.
Examen psiquiátrico revela la frialdad clínica de Andreina Lamota: el perfil detrás del horror. Foto: Ministerio del Interior Foto tomada del perfil de X de John Reimberg, ministro del Interior.

“Frialdad”, “ausencia de remordimiento” y una “capacidad de ejecución calculada”. Esas son las características que emergen del informe pericial realizado por el psiquiatra Juan Montenegro a Andreina Lamota, la mujer que hoy se encuentra en el centro de una de las crónicas rojas más macabras de los últimos años en Ecuador.

El reciente informe no solo ofrece una ventana a la psique de la procesada, sino que se ha convertido en la pieza clave para conectar el asesinato de su madre con la desaparición y muerte de su mejor amiga, Jennifer Banguera, cuyos restos fueron finalmente identificados mediante pruebas de ADN tras cuatro años de incertidumbre.

La desconexión emocional ante el crimen

Durante una evaluación de cuatro horas en la cárcel de mujeres, el Dr. Montenegro exploró los rasgos de personalidad de Lamota, según contó en una entrevista a para La Noticia de RTS. Lo que más destaca del diagnóstico es la frialdad narrativa. Al referirse al asesinato de su madre, no hubo quiebres emocionales; por el contrario, Lamota describió el acto como una solución lógica ante un conflicto familiar.

“Ella tomaba medicina para dormir... aprovechó que se quedó dormida en el mueble de la sala. Cogí el cable del teléfono, se lo enrollé en el cuello y apreté”, relató con una precisión que, según el experto, denota una preocupante falta de empatía y una estructura mental orientada al control total de la situación.


Examen psiquiátrico revela la frialdad clínica de Andreina Lamota: el perfil detrás del horror
Dr. Juan Montenegro. Captura de pantalla de entrevista que dio a RTS

Desmembramiento como método de descarte

El perfil psiquiátrico arroja luz sobre la fase posterior al crimen. Lamota no solo confesó el asesinato, sino que detalló el proceso de desmembramiento —utilizando un tanque y una lavadora— con una pragmática aterradora. Este modus operandi es el que hoy permite a la justicia trazar un paralelismo directo con el caso de Jennifer Vanguera.

Jennifer, quien llegó a casa de Lamota en enero de 2022 para un fin de semana de amistad, terminó desmembrada y abandonada en una maleta en Sauces 9, a solo 800 metros de la escena. Aunque Lamota niega este crimen en particular, el examen psiquiátrico sugiere un patrón de conducta: la eliminación física y metódica de aquello que “le estorba”.

Una respuesta tras cuatro años

Para la familia Banguera, el diagnóstico del psiquiatra Montenegro, sumado a la confirmación científica del ADN, cierra un ciclo de angustia pero abre uno de indignación. El perfil de la “presunta asesina” ya no es solo el de una sospechosa, sino el de una persona con una estructura psicológica capaz de cometer actos de extrema violencia contra sus vínculos más cercanos: su madre y su mejor amiga.

Tags

Lo Último