La violencia no da tregua en la capital orense. La noche de este viernes 24 de abril de 2026, Noé Bustamante, un joven obrero de 18 años, fue acribillado cerca del Parque Lineal. Según las primeras investigaciones de la Policía Nacional, el asesinato sería una represalia: la víctima se habría negado reiteradamente a integrarse a una organización delictiva que opera en el sector.
Pese a las constantes amenazas que denunciaron sus allegados, Bustamante —quien no registraba antecedentes penales ni vínculos con actividades ilícitas— mantuvo su postura de trabajar en la construcción y alejarse del crimen organizado. Esta integridad, según las autoridades, fue el detonante del ataque.
Emboscada en una zona concurrida
El hecho violento ocurrió alrededor de las 21:00, en una zona de alta afluencia familiar. Noé se encontraba fuera de su vivienda cuando divisó a dos sujetos sospechosos a bordo de una motocicleta. Al intentar refugiarse en su casa, encontró la puerta cerrada, lo que lo obligó a correr por un callejón aledaño.
Fue allí donde los sicarios lo interceptaron. El coronel William Egas informó que los atacantes dispararon en siete ocasiones, dirigiendo los proyectiles directamente a la cabeza del joven. El oficial calificó el acto como un “crimen direccionado”, ejecutado con total desprecio por la seguridad de los niños y familias que paseaban por el parque en ese momento.
Tragedia familiar
Al momento del atentado, los padres de la víctima se encontraban de viaje en Loja. Tras recibir la noticia, regresaron de emergencia a Machala, encontrando la escena del crimen a pocos metros de su hogar.
Personal de Criminalística recolectó los indicios balísticos en el sitio, mientras las unidades de inteligencia trabajan en la identificación de los responsables. Este nuevo hecho de sangre refuerza el temor en la comunidad ante el reclutamiento forzado de jóvenes por parte de bandas delictivas en la provincia.
