El pasado domingo, la ciudad de Shreveport, Luisiana, fue escenario de una de las peores tragedias de violencia doméstica en la historia reciente de Estados Unidos. Shamar Elkins, un hombre de 31 años, asesinó a disparos a ocho niños y dejó heridas a dos mujeres antes de ser neutralizado por las autoridades tras una persecución policial. Este suceso se registra como el tiroteo masivo más letal en el país en los últimos dos años.
Detalles del tiroteo masivo en Shreveport
El ataque comenzó poco después de las 06:00 horas en un vecindario de Caddo Parish. Según los informes de la policía local y datos de Gun Violence Archive, la violencia se extendió por tres residencias distintas. Elkins utilizó un arma de fuego para atacar primero a su esposa y luego se dirigió a una segunda vivienda donde se encontraban los menores.
Siete de las víctimas eran hijos biológicos del agresor, mientras que el octavo niño era un primo de la familia. Un noveno menor logró sobrevivir al ataque y se encuentra hospitalizado fuera de peligro.
Identidad de las víctimas: Los 8 niños fallecidos
La oficina del forense de Caddo Parish, tras la identificación por parte de sus madres, hizo públicos los nombres de los menores asesinados en este trágico evento:
- Sariahh Snow, 11 años
- Markaydon Pugh, 10 años
- Layla Pugh, 7 años
- Kayla Pugh, 6 años
- Khedarrion Snow, 6 años
- Shayla Elkins, 5 años
- Braylon Snow, 5 años
- Jayla Elkins, 3 años
El perfil de Shamar Elkins y el móvil del crimen
Shamar Elkins tenía antecedentes por delitos relacionados con armas en 2019, aunque no contaba con registros previos de violencia doméstica. El agresor sirvió en la Guardia Nacional del Ejército en Luisiana durante siete años, retirándose en 2020 sin haber sido desplegado en combate.
Familiares declararon a The New York Times que Elkins atravesaba una severa crisis de salud mental y problemas conyugales. Según los testimonios, el atacante confesó a su entorno cercano que se sentía “ahogándose en pensamientos oscuros” ante la inminente solicitud de divorcio por parte de su esposa.
Persecución y neutralización del sospechoso
Tras cometer los crímenes, Elkins huyó en un vehículo robado, lo que desencadenó una persecución a alta velocidad. Chris Bordelon, portavoz de la policía de Shreveport, informó que al verse acorralado, el sospechoso descendió del vehículo portando un arma de fuego, lo que obligó a los agentes a abrir fuego para neutralizar la amenaza. El atacante murió en el lugar.
