Tras constantes denuncias ciudadanas por ruido excesivo, desorden y presencia de personas en estado etílico, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) ejecutó un operativo de control al norte de la capital. La jornada dejó como resultado la clausura de seis establecimientos y el inicio de nueve procesos sancionatorios por incumplir la normativa metropolitana.
Falsos restaurantes y encierros forzosos
Durante la inspección a bares, discotecas y night clubs, las autoridades detectaron que varios restaurantes hacían un uso indebido de su Licencia Metropolitana Única para el Ejercicio de Actividades Económicas (LUAE). En estos locales se constató el consumo masivo de alcohol y personas bailando, actividades ajenas al giro de negocio autorizado.
Uno de los incidentes más críticos ocurrió en la calle Mariano Aguilera. Los administradores de un local intentaron evadir el control cerrando las puertas, reteniendo a los asistentes contra su voluntad e impidiendo el paso de los funcionarios. Fue necesaria la intervención de la Policía Nacional para ingresar al inmueble, donde se confirmó que el lugar operaba como discoteca sin permisos y presentaba un aforo excesivo de personas ebrias, lo que derivó en su clausura inmediata.

Hallazgo de drogas en Iñaquito
En el sector de Iñaquito, el control reveló irregularidades mayores. Gustavo Chiriboga, supervisor metropolitano de la AMC, informó sobre el hallazgo de sustancias sujetas a fiscalización dentro de un establecimiento que funcionaba como discoteca sin la LUAE vigente.
“Se encontraron varias dosis de marihuana, cocaína, tusi y poppers, algunas ocultas en paredes y mobiliario del local”, detalló Chiriboga.
Debido a la presencia de estas sustancias y la falta de documentación, el local fue clausurado de forma inmediata.


Multas de hasta 7.000 dólares
El operativo contó con el apoyo de la Secretaría de Seguridad, el Cuerpo de Agentes de Control, la Intendencia y la Policía Nacional. Según el Código Municipal, los propietarios de los locales que operen sin permisos o den un uso indebido a los mismos enfrentan multas que superan los 7.000 dólares, además del cierre definitivo de sus negocios.
